Detrás de la casa del gobernador de Connecticut, un trabajo de paisajismo terminó convertido en un polémico caso ambiental. Lo que comenzó como una intervención para mejorar un jardín residencial derivó en la tala de casi 180 árboles y la destrucción de vegetación clave para un ecosistema de humedal protegido.
La empresa contratada retiró 186 árboles y miles de arbustos en terrenos vinculados al gobernador, algunos vecinos y una asociación residencial. Parte del área afectada correspondía a humedales regulados por normas locales, que exigen permisos especiales antes de modificar la vegetación o alterar las condiciones naturales del terreno.
¿Un jardín residencial a costa de un humedal? El debate ambiental en Connecticut
El gobernador de Connecticut, Ned Lamont, reconoció responsabilidad parcial por lo ocurrido. Explicó que desconocía que era necesario obtener autorizaciones para retirar árboles que consideraban dañados y negó que el objetivo fuera mejorar la vista desde su vivienda. Sin embargo, admitió que participó en la contratación del paisajista y asumió parte de la responsabilidad por la intervención.
Según Lamont, el contratista fue más allá de las tareas autorizadas y realizó trabajos que no estaban contemplados en el acuerdo inicial. El caso generó fuertes críticas porque la zona afectada cumplía funciones ambientales fundamentales. Los humedales ayudan a absorber el exceso de agua, reducen el riesgo de inundaciones, protegen la biodiversidad y evitan la erosión del suelo.
Tala masiva de árboles: vecinos denuncian daño ambiental en Connecticut
Ante la polémica, las autoridades ordenaron detener los trabajos y exigieron la elaboración de un plan de restauración para recuperar el área dañada del humedal. El proyecto incluyó la replantación de especies y medidas destinadas a reparar parte del impacto ambiental provocado.
Además, Lamont y otros involucrados recibieron sanciones administrativas por la falta de permisos. A diferencia de algunas versiones difundidas en redes sociales, el gobernador no enfrentó una multa millonaria. La sanción económica directa fue de US$1.000, al igual que la aplicada a otros responsables del caso.
En pocas palabras
- Polémica ambiental: Tala de 186 árboles y destrucción de humedales protegidos en Connecticut generó controversia.
- Responsabilidad del gobernador: Ned Lamont asumió responsabilidad parcial por la intervención, negando intenciones de mejorar su jardín.
- Sanciones y restauración: Autoridades ordenaron detener trabajos, exigieron plan de restauración y aplicaron multas administrativas menores.





