Mendoza recibe a la ONU: El crudo testimonio de Virginia Gamba sobre guerras

La diplomática Virginia Gamba llega a Mendoza y comparte su mirada tras años en conflictos armados, con un fuerte mensaje sobre la infancia y la violencia

Pero más allá de los cargos, los premios y la trayectoria internacional, hay algo que atraviesa su mirada y le da una dimensión distinta: lo que vio. Y, sobre todo, lo que sintió.

Porque si hay una imagen que la persigue, es la de los niños.

Virginia Gamba estará en Mendoza el 28 de abril y dará una charla en la Universidad de Cuyo.

“Lo más difícil de ver es cómo los niños nos acusan con sus ojos, porque como adultos los hemos traicionado”, dice, sin rodeos.

Durante años, Gamba trabajó en algunos de los escenarios más duros del mundo: conflictos en África, Medio Oriente, Asia y América Latina. Fue parte de organismos internacionales clave y ocupó cargos de máxima responsabilidad en la Naciones Unidas, donde tuvo bajo su órbita la protección de la infancia en contextos de guerra.

Sin embargo, cuando habla, no lo hace desde la estructura diplomática. Habla desde la experiencia.

Y ahí aparece otra cara de esas historias.

"Los niños son resilientes y quieren retomar el tiempo perdido"

“Los niños son resilientes. Si sobreviven, tienen una enorme energía y quieren retomar el tiempo perdido. Son solidarios”, cuenta.

En medio de la devastación, hay algo que resiste. No es la política, ni las estrategias internacionales. Es la capacidad humana de volver a empezar.

Esa contradicción —entre el horror y la esperanza— parece atravesar todo su recorrido.

“Lo similar que son todas las personas de buena voluntad, a pesar de etnias, religiones, lenguaje y posición económica”, reflexiona. Y en esa frase, casi como al pasar, hay una síntesis de años de trabajo en territorios atravesados por diferencias profundas.

Pero también hay una advertencia.

Para Gamba, la violencia no aparece de un día para el otro ni es exclusiva de los grandes conflictos armados. Tiene raíces más cercanas.

“Es en las grandes crisis de vida y en los conflictos donde la violencia se vuelve una opción, cuando no se quiere o no se puede resolver de forma pacífica. Eso pasa tanto en familias como en países”.

La Premio Nobel de la Paz sostiene: "En Argentina rige una cultura egoísta".

La escala cambia, pero el mecanismo es el mismo.

Por eso, cuando se le pregunta qué señales deberían alertarnos como sociedad, no habla de ejércitos ni de geopolítica.

Habla de algo mucho más cotidiano.

“La pérdida de solidaridad y de convivencia. Los silencios y la falta de confianza”, dice.

Para Virginia Gamba, en la Argentina rige la cultura egoísta

Ahí, en ese terreno invisible, empieza todo.

Y en ese punto su mirada se posa también sobre Argentina.

“Se perdió la solidaridad y la confianza mutua. Rige la cultura egoísta”, advierte.

Lo señala desde la comparación. Desde haber visto lo que pasa cuando esos lazos se rompen por completo.

Quizás por eso, cuando habla del rol de las mujeres en la construcción de paz, lo hace desde un lugar muy concreto.

“Las mujeres debemos ser consecuentes. Somos geniales en adaptar nuestras vidas para cubrir necesidades sin medios, pero tenemos que pasar más tiempo con las generaciones jóvenes para mostrarles cómo hacerlo. Y dejar de pasar odios propios a los demás”.

“Se perdió la solidaridad y la confianza mutua", opinó, en diálogo con Diario UNO.

No hay teoría en esa respuesta. Hay experiencia. Y también una especie de llamado a revisar lo cotidiano.

Porque si algo queda claro en su recorrido es que la paz no se construye solo en mesas de negociación internacionales. Se construye, o se rompe, todos los días.

Ahora bien, ¿qué pasa después de ver tanto? ¿Cómo se vuelve a una vida “normal” después de haber estado en escenarios extremos?

Obtuvo el Premio Nobel de la Paz y asegura: "Hay que creer en Dios"

“Creyendo en Dios, porque nunca se nos prometió más que vivir en un valle de lágrimas. Y entendiendo que lo único importante es ayudar a otros cuando uno puede hacerlo”.

Hay en sus palabras una aceptación serena de la fragilidad humana y, al mismo tiempo, una decisión: hacer algo con eso.

Esa idea vuelve a aparecer cuando se le pide un mensaje simple, algo que pueda quedar como síntesis.

"Debemos entender que lo único importante es ayudar a otros cuando uno puede hacerlo”, dijo Gamba.

“Tengan fe. La caridad y la esperanza van de la mano. Y la compasión siempre te salva”.

Cuando todo parece acelerado, polarizado y, muchas veces, deshumanizado, sus palabras bajan el tono. Invitan a otra cosa. A mirar distinto.

A entender que, más allá de las grandes discusiones globales, hay algo que sigue siendo central: cómo nos vinculamos con los otros.

Su historia ayuda a entender de dónde viene esa mirada.

Una formación internacional que la llevó a estudiar en Europa

Nacida en Argentina, su vida estuvo atravesada desde temprano por viajes, cambios de país y una formación internacional que la llevó a estudiar en Europa y a recorrer el mundo. Con el tiempo, se especializó en temas de desarme y resolución de conflictos, participó en misiones delicadas y formó parte de equipos que recibieron el Premio Nobel de la Paz.

También fue protagonista de investigaciones clave, como la verificación del uso de armas químicas en Siria, y trabajó en procesos de desarme en África en momentos históricos, como el período posterior a Nelson Mandela.

Pero más allá de esos hitos, lo que aparece una y otra vez en su relato es la misma idea: el valor de lo humano.

Desde muy joven Virginia se ocupó de los conflictos mundiales y del rol del niño.

Esa dimensión que, muchas veces, queda opacada detrás de los titulares sobre guerras, estrategias o conflictos internacionales.

Su visita a Mendoza, impulsada por la consultora JG & Asociados, (cuya referente es la mendocina Julieta Gargiulo), se da además en un contexto donde el mundo vuelve a mirar con preocupación el avance de conflictos y el riesgo de escaladas mayores, incluso con potencial nuclear.

En ese escenario, escuchar a alguien que estuvo ahí —no desde el análisis teórico, sino desde la experiencia directa— adquiere otro peso.

No se trata solo de entender qué pasa en el mundo. Se trata, también, de entender qué nos pasa como sociedad.

Las grandes crisis se gestan en lo pequeño y cotidiano

Porque, como deja entrever Gamba, las grandes crisis no empiezan de un día para el otro. Se gestan en lo pequeño. En lo cotidiano. En esos vínculos que se debilitan, en la confianza que se pierde, en la indiferencia que crece.

Y tal vez ahí esté el punto más potente de todo.

Por el mundo, siempre. Ofrece charlas y conferencias como la que brinda este 28 de abril en Mendoza.

Que hablar de guerra, en realidad, es también hablar de nosotros.

De cómo vivimos. De cómo convivimos. De lo que elegimos hacer —o no hacer— todos los días.

Y de esa responsabilidad que, aunque a veces intentemos esquivar, siempre vuelve.

Incluso en la mirada de un niño.

En pocas palabras

  • Virginia Gamba en Mendoza: La diplomática de la ONU, reconocida por su labor en zonas de conflicto y en la protección de la infancia, brindará una charla abordando la violencia y la infancia en contextos de guerra.
  • Testimonio crudo sobre la infancia: Gamba comparte su experiencia sobre cómo los niños en zonas de conflicto son traicionados por los adultos, pero destaca su resiliencia y capacidad de recuperación.
  • La violencia en lo cotidiano: La experta advierte que la violencia no es exclusiva de los grandes conflictos armados, sino que se gesta en la pérdida de solidaridad, la desconfianza y la cultura egoísta, tanto en familias como en países.
  • El rol de las mujeres y la esperanza: Gamba enfatiza la importancia de la solidaridad, la caridad y la compasión, llamando a las mujeres a ser consecuentes y a transmitir valores positivos a las nuevas generaciones para construir la paz.
  • Formación y experiencia internacional: Con una trayectoria marcada por su trabajo en desarme, resolución de conflictos y en organismos como las Naciones Unidas, Gamba aporta una visión basada en la experiencia directa de escenarios extremos.
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS