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Magistrada y Reina Vendimial del '97

Marinés Babugia: "Ante todo, los jueces somos servidores públicos"

Editado por José Luis Verderico
verderico.joseluis@diariouno.com.ar

El gran público la conoció en 1997 cuando fue coronada Reina Nacional de la Vendimia en representación de Guaymallén y Diario UNO le obsequió un cero kilómetro.

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Pero la vida continuó y durante los últimos 23 años Marinés Babugia siguió trabajando y estudiando, dejó Diseño Gráfico y empezó Derecho, se recibió de abogada, litigó en los tribunales y entró al Poder Judicial por concurso.  "Sin padrinos", aclara.

Pero hay más: después volvió a estudiar y a rendir y se convirtió en jueza del fuero laboral.

Más tarde, ya en 2017, tras pasar todo el embarazo en cama, fue madre. "Isabella me transformó", dice la magistrada a punto de llorar de emoción.

Es viernes y Babugia recibe a Diario UNO en la Cuarta Cámara del Trabajo, más precisamente en el tercer piso del anexo del Poder Judicial situado junto al Colegio Universitario Central, en Ciudad.

Saluda con un beso a cada uno de los empleados del tribunal. La puerta del despacho se cierra y ella se sienta.

A su derecha, la computadora y fotos con su hijita. En el escritorio hay códigos y expedientes. A su espalda, un retrato de La Mona Lisa. Pero también el título otorgado por la Champagnat, una foto suya de 2008 cuando juró como prosecretaria de la Segunda Cámara, un par de tickets amarillentos de un concierto de la española Rosana en Mendoza y una hoja con garabatos y rayones firmada por Isa.

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Y en esta foto -dice mientras señala otra imagen- están Noelia Blanco (la Reina de 2002) y su familia: mis amigos entrañables de la vida, de Vendimia... de todo.

-¿Cómo entró al Poder Judicial?

-Sin padrinos: en 2008 y como prosecretaria de la Segunda Cámara del Trabajo por concurso público y abierto. Una amiga, Graciela Pérez, me avisó que en el diario habían publicado el llamado y como ya era abogada, estudié y me presenté.

"Cuando dejé de ser Reina Nacional de la Vendimia no fui a trabajar al Estado sino que trabajé de todo: hasta atendiendo un drugstore" "Cuando dejé de ser Reina Nacional de la Vendimia no fui a trabajar al Estado sino que trabajé de todo: hasta atendiendo un drugstore"

-¿Le propusieron ser empleada pública tras dejar la corona?

-No, y yo nunca lo busqué ni lo pedí. Tomé lo de haber sido Reina como un suceso maravilloso pero le puse un punto y volví a mi mundo laboral como siempre. En ese momento estudiaba diseño gráfico. Trabajé en una mueblería en el Shopping y ese trabajo me encantó. Todo lo conseguí por mérito propio. Me presentaba cuando miraba los avisos clasificados.

"A muchos les parecía raro ver a una ex Reina de la Vendimia trabajando en un drugstore. Unos periodistas se sorprendieron tanto que me hicieron una nota" "A muchos les parecía raro ver a una ex Reina de la Vendimia trabajando en un drugstore. Unos periodistas se sorprendieron tanto que me hicieron una nota"

-¿Cómo viró hacia el Derecho?

-Bueno, primero noté un estancamiento en el estudio del Diseño Gráfico y empecé a verlo como algo más artístico que como algo para vivir. Me dije ¿qué hago? Ese fue un punto de inflexión en mi vida. Y estuve un poco perdida, sin saber qué hacer. Tenía veintitantos años. Me gustaba Psicología, me gustaba Profesorado de Historia pero siempre tuve un enamoramiento con la Justicia. Siempre me gustó que hubiera justicia donde yo estaba pero sin que la Justicia sea un ideal sino algo concreto.

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"Voy a intentar estudiar Abogacía, me dije. Si me va bien, sigo. Y me fue rebién. Estudié cuatro años. Me recibí rápido. Estudié mucho. Trabajaba al mismo tiempo" "Voy a intentar estudiar Abogacía, me dije. Si me va bien, sigo. Y me fue rebién. Estudié cuatro años. Me recibí rápido. Estudié mucho. Trabajaba al mismo tiempo"

Marinés Babugia formó parte de un estudio jurídico y después se sumó a la Municipalidad de Guaymallén gracias a un Plan Municipal, fue algo así como una pasante. Cuando se recibió de abogada quedó como asesora legal de la comuna.

-¿Litigó en los tribunales?

-Sí, durante tres años; y estuve en varios estudios jurídicos. Siempre trabajé en casos de Derecho Laboral y de Familia. Me consultaban mucho sobre acoso laboral cuando esa problemática acá no existía. Eso me llevó a iniciar las investigaciones. Se hablaba de acoso laboral en España y otros países. Acá, si te pasaba algo te las tenías que aguantar: así se pensaba antes, como con la violencia contra la mujer.

-Pero rápidamente reorientó su carrera...

-En la Justicia me sentí mejor cuando me tocó ser imparcial porque cuando uno litiga debe tomar una postura determinada en favor del cliente y defenderla, aunque a veces no esté muy de acuerdo. De hecho, a varios casos terminé diciéndoles que no.

-¿Cómo trabaja hoy siendo jueza?

Por leyes anteriores, el juez tenía vedado hablar con las partes. Se decía que preopinaba y entonces estaba muy limitado, como atado de pies y manos para ingresar en un proceso de conciliación. El nuevo Código permite que los jueces hablemos con las partes y allanemos el camino para que entiendan el proceso judicial y las decisiones que se toman, lo que puede determinar el rumbo a seguir.

Babugia aprendió técnicas de conciliación en sus épocas de prosecretaria y secretaria de la Justicia Laboral, y ahora puede aplicarlas en su rol de jueza.

Descubrió la incidencia de los factores emocionales en los procesos judiciales y recuerda una experiencia particular: "Una vez me sucedió que, después de un trabajo muy arduo con las partes en litigio y de muchas audiencias, empleador y empleado se dieron la mano y el primero le devolvió el empleo. Yo no podía creerlo".

-¿Cómo está hoy el fuero Laboral de Mendoza?

-Está colapsado. Hay muchísimas causas en cada cámara del Trabajo porque hay mucho litigio y porque falta gente: más jueces y empleados capacitados y más cámaras, más allá de los avances de la digitalización. El equipo de la Cuarta Cámara, lo agradezco siempre, es muy profesional.

Las leyes y la Vendimia

-¿Haber sido Reina le facilitó el ejercicio del Derecho o lo complicó?

-Nunca sentí que me hubiera trabado un ascenso o algún planteo. El trato con todos, incluso con los abogados, ha sido siempre muy cordial.

"El mendocino ama a la Reina de la Vendimia. Yo lo vivencio. El año pasado hubo gente que me preguntaba ¿Por qué nos quieren sacar a la Reina? La Reina es una cuestión de identidad de los mendocinos" "El mendocino ama a la Reina de la Vendimia. Yo lo vivencio. El año pasado hubo gente que me preguntaba ¿Por qué nos quieren sacar a la Reina? La Reina es una cuestión de identidad de los mendocinos"

"La figura de la Reina es una construcción natural de todos nosotros y habrá sectores sociales que ya no tienen esa necesidad y es respetable porque todo en la vida puede cambiar"   "La figura de la Reina es una construcción natural de todos nosotros y habrá sectores sociales que ya no tienen esa necesidad y es respetable porque todo en la vida puede cambiar"  

"Desde la Corenave (comisión de reinas vendimiales) y demás puestos hicimos muchísimo para que las reinas tuvieran su rol de mujer y no de figura decorativa. La Vendimia nació en las viñas pero hoy está en todos nosotros: comercio, turismo, profesionales... Las reinas llegamos a esa instancia por amor" "Desde la Corenave (comisión de reinas vendimiales) y demás puestos hicimos muchísimo para que las reinas tuvieran su rol de mujer y no de figura decorativa. La Vendimia nació en las viñas pero hoy está en todos nosotros: comercio, turismo, profesionales... Las reinas llegamos a esa instancia por amor"

-¿Qué opina de la decisión de Malargüe, que se apartó de la Vendimia en reclamo de una ley minera?

-Es un caso particular. Históricamente, y por sus raíces, en Malargüe no había identidad con la Fiesta de la Vendimia. Tuvieron otras actividades y después, como Capital y otros departamentos no viñateros, se integraron a la celebración. Acaso Malargüe decidió volver a sus orígenes... Siempre que se respete el sentir popular estará bien.

"Yo, cuando he querido, me he sentado en un café a ver el paso de las reinas y los carros", confiesa la magistrada, hace tiempo alejada de las actividades protocolares y de la Corenave porque la maternidad y la profesión son prioridad. 

"Isabella me transformó"

Isabella va a cumplir tres años el último día de mayo. "Me transformó", dice Marinés.

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Antes de la beba, priorizó la profesión y las actividades vendimiales, pero tampoco había llegado a su vida "un hombre que me hiciera sentir que podía ser madre. Mi compañero, Gustavo Gallardo, llegó cuando teníamos 35 años y yo estaba en competencia para ser jueza. El embarazo fue un proceso muy duro desde el primer día porque fue de riesgo".

Antes de Isabella, Babugia sentía que había llegado a lo más alto de la profesión "pero sin ser feliz".  Hoy se siente completa.

-¿Isabella será hija única?

-Yo creí que sería así, pero me he sentido tan feliz siendo mamá que estamos buscando un hermanito para Isabella.

Su señoría

-¿Qué representa la función de juez?

Ante todo somos servidores públicos: los jueces nos debemos a la sociedad.

Aparte de resolver causas, la jueza publicó el libro La prueba en el acoso laboral. También fue parte del equipo que trabajó en el Código Procesal Laboral del reconocido Carlos Livellara.

Además acredita un Master en Derecho Laboral y Relaciones Internacionales y es docente en una Diplomatura de Género e Igualdad.

"Hay que revisar ciertos patrones de conducta que tenemos enraizados como sociedad, como cuestiones relativas a los derechos de las mujeres, a las nuevas masculinidades, a la feminidad". "Hay que revisar ciertos patrones de conducta que tenemos enraizados como sociedad, como cuestiones relativas a los derechos de las mujeres, a las nuevas masculinidades, a la feminidad".




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