Sanrafaelino despedido

Manaos pagó más de $1.500 millones por la indemnización récord tras 3 años de juicio

Manaos cumplió la condena por el millonario juicio que ganó un sanrafaelino despedido. En 2018, la empresa le había pagado apenas $236.000

La firma Refres Now SA, de Orlando Canido y elaboradora de Manaos, Bichi, Fernandito y otras bebidas, había presentado una queja ante la Corte Suprema de Justicia a fines de abril. Sin embargo, casi al mismo tiempo resolvió cumplir con la condena y depositó el dinero.

La batalla judicial duró tres años. La primera sentencia había fijado una indemnización cercana a los $1.500 millones, aunque la empresa logró reducir ese monto y la Suprema Corte de Justicia de Mendoza terminó estableciendo una indemnización por despido de $807 millones.

Manaos, condenada, cumplió con el pago de una indemnización por despido millonaria.

Pero como ese monto fue calculado a abril del año pasado, se le sumaron los intereses acumulados desde entonces hasta el día efectivo del pago. La cifra final superó los $1.500 millones, en lo que se convirtió en una indemnización récord para un caso laboral.

Manaos, de $236.000 a una indemnización histórica

J.D.G., de San Rafael, ingresó a Manaos en 2013, como viajante de comercio –aunque no siempre estuvo registrado de esa manera-. Con el tiempo se convirtió en uno de los tres distribuidores más grandes de la empresa en el país y manejó una amplia zona que incluía Mendoza, San Juan y La Pampa.

A medida que Refres Now creció, la relación laboral con el mendocino empezó a cambiar. Su comisión era demasiado importante…

Según quedó probado en el juicio, comenzaron las restricciones sobre sus beneficios y comisiones. Incluso, Manaos llegó a quitarle parte de la zona que tenía asignada y contrató a otro distribuidor para Mendoza.

La batalla judicial entre Manaos y un viajante de comercio duró 3 años.

En 2018, Manaos lo desvinculó en el marco de una reestructuración. Le pagó $236.000 como “indemnización” y le hizo firmar un acuerdo de salida. Pero la relación laboral no terminó ahí: el trabajador continuó vendiendo las bebidas y permaneció vinculado a la empresa hasta diciembre de 2022.

El sanrafaelino hizo varios reclamos internos que no prosperaron, hasta que tomó la decisión de darse por despedido. En el telegrama cuestionó no solo diferencias salariales, sino también la deficiente la registración laboral y los cambios en sus condiciones de trabajo.

La demanda llegó a la Justicia en agosto de 2023. Entonces, el trabajador reclamaba poco más de $200 millones entre indemnizaciones y multas. Para probar la relación laboral y las condiciones en las que había trabajado, sus abogados –Santiago Rentería y Raúl Alberto Oyola- aportaron unas 33.000 comunicaciones por correo electrónico y 15.000 recibos y facturas.

El caso Manaos y el cálculo que hizo saltar la indemnización a una cifra histórica

En abril de 2025, la Justicia de San Rafael terminó dándole la razón a J.D.G.. La Cámara del Trabajo consideró que el vínculo laboral había comenzado en 2013 y que el trabajador debía ser considerado viajante de comercio, más allá de cómo Manaos lo había registrado. También tuvo por acreditadas las irregularidades denunciadas y dejó sin efecto aquel acuerdo de 2018 que había presentado la desvinculación como definitiva.

El fallo reconoció más de $227 millones en distintos conceptos: indemnización por despido, falta de preaviso, clientela, diferencias salariales, vacaciones, SAC y multas por deficiencias en la registración laboral, entre otros rubros.

Pero el número que hizo que el caso trascendiera fue otro: los intereses llevaron la condena a unos $1.500 millones.

Manaos pegó, pero aún espera que la Corte nacional le admita un recurso de queja.

El caso saltó a la tapa de Diario UNO y todos los medios del país.

La batalla de Manaos

Manaos apeló y el caso llegó a la Suprema Corte de Justicia de Mendoza. El máximo tribunal provincial mantuvo lo esencial de la condena y confirmó la existencia del fraude laboral, pero consideró que los intereses calculados con la tasa UVA habían llevado el monto a una cifra desproporcionada. Por eso los redujo y fijó la indemnización en $807.676.293,72, calculada al 11 de abril del año pasado.

Era febrero de 2026.

Sin darse por vencida, la empresa intentó llevar el caso a la Corte Suprema de la Nación con un recurso extraordinario federal, pero la Justicia mendocina lo rechazó. Con esa decisión, la sentencia quedó en condiciones de ser ejecutada: Manaos debía pagar.

Y finalmente pagó. Pero como los $807 millones habían sido calculados a abril de 2025, hubo que actualizar y acumular los intereses hasta el momento efectivo del depósito -abril del 2026-. Así, el monto de la indemnización por despido que depositó Manaos volvió a superar los $1.500 millones.

En pocas palabras

  • Manaos pagó: la empresa cumplió con una histórica indemnización récord de más de $1.500 millones.
  • Proceso judicial: la batalla legal duró tres años, con una sentencia final de $807 millones más intereses.
  • Contexto de pago: el monto final superó los $1.500 millones al incluir los intereses acumulados hasta la fecha.
Resumen generado por Thinkindot AI

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