Un país de América Latina encontró en el océano una alternativa para enfrentar uno de sus principales problemas de abastecimiento de agua que lo hace dependiente de Estados Unidos.
El país de América Latina que le da la espalda a Estados Unidos y construye de la mayor planta desalinizadora
En México, la megaplanta desalinizadora de Rosarito, con una inversión de US$700 millones, busca reducir la dependencia hídrica de Estados Unidos
Este país comenzará la construcción de la que será la mayor planta desalinizadora de América Latina destinada al consumo humano, un proyecto que busca reducir la dependencia regional del río Colorado, una fuente compartida con Estados Unidos.
México mira al Pacífico y construye la mayor desalinizadora de América Latina
La planta estará ubicada en Playas de Rosarito, en Baja California, México, y fue adjudicada a la empresa española Cox por US$700 millones. La primera etapa tendrá una capacidad de 2.200 litros por segundo y permitirá incorporar unos 190 millones de litros de agua potable por día al sistema de abastecimiento. La construcción está prevista para completarse en aproximadamente tres años.
Este proyecto de América Latina está pensado para abastecer a Playas de Rosarito y al suroeste de Tijuana, una zona cuya provisión depende actualmente en buena parte del agua proveniente del río Colorado. El objetivo no es abandonar de inmediato esa fuente, sino sumar una alternativa que permita reducir la vulnerabilidad del sistema frente a sequías, interrupciones y una menor disponibilidad futura.
El país de América Latina que se enfrenta a la sequía
La diferencia podría ser considerable. La planta podrá duplicar su capacidad hasta alcanzar los 4.400 litros por segundo. Eso equivale a más de 380.000 metros cúbicos de agua potable diarios, un volumen que, según las proyecciones de Cox, podría abastecer a cerca de dos millones de habitantes de Tijuana y Playas de Rosarito.
Para producirla utilizará ósmosis inversa, una tecnología que hace pasar el agua de mar a presión por membranas capaces de retener sales, minerales e impurezas. El resultado es agua apta para el consumo humano, aunque el proceso requiere infraestructura energética y genera una corriente concentrada de agua salina que debe ser gestionada.
La obra forma parte de las prioridades del Plan Nacional Hídrico de México y representa un cambio estratégico para una región que durante décadas dependió de una compleja red para trasladar agua desde el río Colorado hasta las ciudades de Baja California. Un documento del Banco de Desarrollo de América del Norte señala que la nueva infraestructura busca diversificar las fuentes de suministro y aumentar la resistencia del sistema frente a las sequías.
En pocas palabras
- México: Construye la mayor planta desalinizadora de América Latina para reducir dependencia hídrica de Estados Unidos.
- Inversión y Capacidad: El proyecto de US$304 millones en Rosarito tendrá 2.200 litros por segundo, sumando 190 millones de litros diarios.
- Tecnología y Plan: Utilizará ósmosis inversa y se integra al Plan Nacional Hídrico para diversificar fuentes y afrontar sequías.


