Propietarios de cabañas de Potrerillos recibieron con malestar las restricciones que permite el alquiler solo a familias convivientes y calificaron la decisión del Gobierno como "muy sobre la hora", aunque advirtieron que no implicó mayores inconvenientes.
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Fue el jueves que funcionarios del Ejecutivo de Mendoza dieron una conferencia de prensa para informar una serie de cambios en cuanto al turismo interno en vista a la celebración del Día del Amigo. Allí se informó que aquellas personas sin un vínculo familiar directo que no vivan bajo un mismo techo no podrían acceder a alquileres temporarios.
Conjuntamente se les pidió a los locales gastronómicos que no publicitaran este festejo. La idea era desincentivar las reuniones sociales pero las reservas ya estaban agotadas desde el martes.
Las medidas fueron tomadas luego de que el miércoles se conociera un pico de 44 casos positivos, este habría sido el motivo que obligó al Gobierno a salir a dar algún tipo de respuesta.
Si bien en la conferencia, los funcionarios explicaron que se busca encontrar un equilibrio entre la prevención y la actividad económica. Luego de que el viernes se sumaran otros 62 diagnósticos de coronavirus, se emitió un comunicado en donde se recomendaba "a los ciudadanos que no salgan si no es necesario".
Esta situación es la que ha provocado malestar entre los propietarios de cabañas de Potrerillos, quienes calificaron las decisiones del gobierno como "muy sobre la hora" aunque admitieron que no representó mayores inconvenientes debido a que las reservas a las que se les debió dar de baja se ocuparon rápidamente.
"Al ser una medida tardía, tenés que descapitalizarte y reintegrar la seña", señaló Fernando Perera, presidente de la Asociación Turística de Potrerillos.
Es que, los decretos publicados hasta el momento que regulaban el turismo interno no contaban con este tipo de restricciones. Fue esto lo que permitió que, ante la prohibición de las reuniones entre amigos en domicilios privados, algunos grupos optaran por un alquiler temporario.
"Uno siempre cuenta con la posibilidad de ofrecer una reprogramación pero como, en este contexto, no se sabe si puede ser la semana próxima o dentro de un mes, muchos tuvieron que reintegrar el dinero y ver la posibilidad de buscar una nueva reserva", detalló Perera.
A pesar de este inconveniente, la alta demanda de los mendocinos para visitar las villas de montaña subsanó rápidamente las reservas caídas. "Hemos conformado grupos y si en mi emprendimiento no cuento con lugar disponible derivo el pedido a otro colega. Eso nos permite dar respuesta y colaborar entre todos", aseguró el hombre.
