ver más

Lo soñó, lo escribió y lo hizo realidad: Michael Jackson era optimista y su cerebro funcionaba diferente al de los demás mortales

Para la neurociencia Michael Jackson poseía un cerebro que funcionaba diferente, impulsado por un optimismo que lo llevó a materializar sus sueños

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Ante la presión y los golpes de su padre, Michael Jackson no se dio por vencido y decidió cambiar su pensamiento sin rendirse y planear su éxito en solitario desde joven. Sin duda, lo que logró se debe a su increíble poder de manifestación a tal punto que la neurociencia se sorprende. Su cerebro sin duda era digno de analizar y él un optimista de aquellos.

Esta disciplina que estudia el sistema nervioso compuesto entre otros por el cerebro, para comprender como funciona ante lo que haga el humano, ha demostrado que el optimismo no es solo una actitud aprendida o una frase motivacional repetida frente al espejo. Es, en gran parte, una forma particular en que el cerebro procesa la información, anticipa el futuro y regula las emociones.

El cerebro de Michael Jackson funcionaba diferente y era una persona optimista

michael jackson de niño, manifestando sus sueños y exitoso

La neurociencia explica cuál fue el secreto de Michael Jackson para manifestar el éxito en la vida. Fuente: Canva y BBC.

El artista más importante del mundo, pionero en dar espectáculos, con un baile increíble para la época y un canto único, no nació siendo el Rey del Pop. Lo escribió primero cada noche, lo veía cada día en el espejo escrito con su letra y con marcador negro. Antes de que nadie lo creyera él ya se lo había ordenado a su cerebro. Esto no es motivación. Es neurociencia del optimismo aplicada.

No por nada se dice hoy en día que Michael Jackson fue el primero que manifestó de forma excelente, fue el Rey de la manifestación y luego del Pop. Este era un ritual que solo pocas personas conocían. Practicó escribiéndose a sí mismo por décadas y a los 21 años manifestó su éxito.

En el año 1979 escribió una carta para sí mismo, allí había escrito "MJ va a ser mi nuevo nombre. Ya no más Michael Jackson. Debería ser un actor/cantante/ bailarín nuevo e increíble que va a dejar la boca abierta al mundo. Seré magia." Y así fue.

Su sistema de manifestación era simple, pero efectivamente poderoso basado en la Proyección Mental. Este método consistía en construir la experiencia completa en su mente antes de que existiera en el mundo físico, algo muy posible hoy en día si se sabe manipular el cerebro para ser una persona optimista. Así lo cree la neurociencia.

notas que michael jaskson dejaba en su espejo

MJ además de construir la experiencia completa en su mente antes de que existiera en la realidad física, programaba su entorno. Es decir, se dejaba mensajes a la vista para leerlos cada día y alimentar su mente. Fuente: X.COM.

Entre otras de sus manifestaciones más reconocidas, decía: "Thriller: 100 millones de copias. Estadios llenos", "Romper récords y cambiar prejuicios raciales", "Soy hermoso", etc. De hecho, su madre confirmó haber leído este tipo de notas pegadas en el espejo de su baño.

MJ practicaba la neurociencia y tenía 3 claves para que su cerebro hiciera su sueño realidad

Para la neurociencia, las afirmaciones positivas activan la región de la corteza prefrontal medial, una zona del cerebro que procesa la autopercepción, la valoración personal, la toma decisiones y el proceso de información relacionado con uno mismo, en este caso en Michael Jackson. Su filosofía de vida se basaba en que poner todo en la mente es lo que hace a tu persona. Él en 2001 dijo que programar cualquier objeto en su mente hacía que lo trajera a la realidad.

De esta forma, las claves para hacerlo bien eran las siguientes:

  • Afirmaba en primera persona para asegurar nuevas creencias en su subconsciente y eliminar inseguridades propias.
  • No es una locura, él estableció metas con impacto mundial.
  • Lo veía y lo creía: utilizaba su espacio físico como un tablero de visión visible, entonces nunca se olvidaba de su objetivo.

Sin embargo, no solo se trataba de afirmar, manifestar, pegar papeles, leerlo y creérselo. No era arte de magia. Él lo pensaba y lo ponía en práctica ensayando durante horas y perfeccionándose cada día para ser mejor que antes y peor que mañana. Jamás abandono la visión que tenía en su mente, lo soñó, lo escribió y lo hizo realidad.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados