Esta podría ser una historia más del Día de la Madre, sin demasiadas sorpresas. Una mujer que se reúne a celebrar junto a sus hijos y a los hijos de su pareja.
Ser mamá después de los 50 ¡y de mellizos!

Laura Prudencio, su marido Mario Rudyk y sus hijos Milo y Nina de 5 meses celebrando el Día de la Madre
Foto: Martin Pravata/ Diario UNOSin embargo, esta historia no es tan frecuente.
Se trata de lo que sucedió para que Laura Prudencio, una periodista y locutora mendocina, fuese mamá después de los 50, a 24 años de haber tenido a su primera hija y como si esto fuera poco, de mellizos: Milo y Nina, que vinieron al mundo el 4 de mayo pasado.
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Laura está en pareja con Mario Rudyk, también comunicador social y padre de cuatro hijos más. Juntos forman la numerosa familia ensamblada, integrada por siete adultos y dos bebés de 5 meses.
Esta es su historia.
Un deseo que no terminaba de cumplirse
Cuando Laura tuvo a Irina, su hija de 24 años, pensó en tener más hijos.
Pero la vida no siempre es como la imaginamos, y algunas veces, ni se parece a lo que habíamos pensado cuando apenas comenzamos a planificarla.
Pasaron muchos años y ella a pesar de que lo intentó, no se volvió a quedar embarazada. Sin embargo, después de siete años de convivencia con su actual pareja, esto se concretó de una forma inesperada.
Según contó Laura, ella viene de una familia numerosa y también quería que la suya propia fuera así
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Pero su matrimonio con el papá de su hija se terminó y cada uno siguió su camino.
Luego volvió a intentar ser mamá, pero sin éxito.
“Me hice estudios y todos me salían bien, pero no me quedaba embarazada. No había motivos, pero no sucedió”.
Con el correr de los años, Laura y Mario se encontraron.
“Nos conocíamos de la profesión, pero nunca pasó nada entre nosotros”
Nunca, hasta que un día sí.
Así ellos dos, junto a Juanse (26) Martina (24) Tadeo (24) y Luna (19) los hijos de Mario, e Irina (24), la hija de Laura, pasaron a formar una familia ensamblada.
Entonces ella volvió a considerar la posibilidad de ser mamá.
“Si no se daba naturalmente, quería adoptar, de hecho comencé a averiguar hasta para ser familia cuidadora. Lo hablé con Mario y a pesar de que para él no era algo pendiente, me dijo que me acompañaba en ese deseo”.
Lo que ocurrió después fue que ese deseo se cumplió con creces.
La sorpresa de un embarazo múltiple
La pandemia fue un punto de inflexión para estos planes que había hecho Laura. “Lo de la adopción se perdió, nunca comencé los trámites y después se fue complicando con el confinamiento”.
No volvieron sobre este tema hasta que después de que el Covid pasó a ser un recuerdo, Laura se enteró de que estaba embarazada.
“Me hice 5 tests de embarazo y todos me daban positivo pero yo no lo creía”
Entonces, fue al médico y luego de ver los análisis de sangre, se dio cuenta que lo que ella no creía, era una realidad.
La próxima sorpresa sucedió el día en que fue a hacerse la ecografía de los tres meses de gestación.
“Ese día Mario no pudo ir y fui yo sola. Durante el estudio, el médico se quedó mirando la pantalla, y me preguntó si yo había hablado previamente con mi obstetra. Yo pensé que me iba a decir que no estaba embarazada. Pero lo que me dijo fue que eran dos bebés”
Se divirtió y se emocionó anunciándole la noticia a su pareja. "Puse un teléfono grabando sin que se diera cuenta y le di el informe de la ecografía para que lo leyera, lo tuvo que hacer varias veces para entender".
La verdad es que lejos de asustarla, la idea de tener mellizos la puso aún más feliz, porque una de sus preocupaciones es que su hijo o hija se iba a criar muy solo, ya que sus hermanos eran grandes. Sin embargo, los niños decidieron arreglarlo por su cuenta y venir al mundo acompañados.
Lo que quedaba era disfrutar del embarazo y como sabía que era riesgoso este plan en su vida, se dedicó de lleno a cumplir con todas las recomendaciones que le había dado el médico.
Tuvo que pasar varias pruebas y hacerse controles mucho más seguido que otras embarazadas.
El momento más feliz
A pesar de los riesgos, tuvo un buen embarazo, pero ya lo había hablado con los profesionales: lo más seguro es que los bebés nacieran antes de tiempo.
Cuando estaba de 29 semanas de gestación y mientras se encontraba al aire, en el programa Uno Nunca Sabe que conduce todas las mañanas junto a Marcelo Arce en MDZ Radio, comenzó a sentirse mal. Lo que tenía eran contracciones.
Pasó las siguientes dos semanas de su vida internada, y recibió un tratamiento para detener las contracciones e intentar que los bebés siguieran gestándose el mayor tiempo posible.
Regresó a su casa y siguió haciendo reposo, durante 5 semanas más, cuando sus niños decidieron nacer.
El cuatro de mayo de 2022, a las 21, llegaron al mundo Milo y Nina, con 2,300 y 2,030 kg respectivamente. Y en muy buenas condiciones de salud.
Sin embargo, para que ganaran peso y fuerzas, los mellizos estuvieron 8 días en Neonatología, y salieron perfectamente adelante.
Desde ese momento, la vida de Laura y Mario y todos sus hijos, cambió totalmente, y para bien, según ella misma lo describió.
Ella tiene en claro que “hay que tener cuidado con lo que se desea” porque el universo se puede poner intenso con la respuesta. Así fue esta vez, y eso implicó la felicidad que hoy viven en su casa.
Laura sí quiere algo para sus hijos: es que crezcan con amor y libertad. Al momento de aconsejarles algo a las personas que quieren tener hijos cuando ya pasó la edad que marca como óptima el reloj biológico, dice que ella no es quién para aconsejar, pero sí de hacer una sugerencia: que no se queden con las ganas de cumplir esos sueños. Aunque no tengan la certeza de poder lograrlo, porque el solo hecho de intentarlo, vale mucho el esfuerzo.