Argentina tiene en su extensión una provincia cuya ciudad perteneciente se ha caracterizado por ser una conjunción entre lo histórico y lo moderno. Además de ser conocida en la historia del mundo por los sucesos que allí pasaron, tiene un recuerdo subterráneo que no aparece en ningún mapa.
La ciudad argentina que fue construida sobre batallas, tumbas y muertes de las invasiones inglesas
Seguro caminaste sobre esta ciudad argentina moderna donde todavía persisten rincones que guardan en su memoria los peores restos de las invasiones inglesas

La ciudad argentina que fue construida sobre batallas, tumbas y muertes de las invasiones inglesas
Bajo plazas, calles angostas y transitadas veredas porteñas, muchas personas caminan por ahí sin saber que bajo sus pies hay restos históricos de las invasiones inglesas.
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En 1806 y 1807 la Ciudad de Buenos Aires fue invadida por ingleses y esta batalla no solo dejó algún renombre conocido y destrozos, sino que dejó como legado cientos de muertos enterrados bajo nuestros pies.
La ciudad argentina que fue construida sobre batallas, desastres y tumbas de las invasiones inglesas
Las invasiones inglesas a la antigua ciudad argentina fue muchísimo más que una simple guerra militar. En ese momento, Buenos Aires tuvo que construir y fortalecer planes defensivos, milicias urbanas y una imagen que le permitiera identificarte políticamente.
Sin embargo, los peores destrozos de los ataques no fue la necesidad de armarse anter los enfrentamientos, sino para lo que pasaría después: qué hacer con los cuerpos enterrados de urgencia.
Ante esa situación de desespero, muchas huertas tuvieron que ser convertidas en fosas, los cementerios fueron desplazados por el crecimiento urbano y muchas plazas modernas que hoy están en la ciudad, esconden una parte de la trágica historia.
Pero si voy a Buenos Aires, ¿cómo se si estoy pisando una parte de mi historia? Bien, te contamos que lugares de la ciudad son claves:
Pasaje 5 de Julio en Monserrat: es una antigua huerta del Convento de Santo Domingo, tras la batalla fue usada para sepultar caídos británicos y combatientes argentinos por la segunda invasión inglesa. De hecho, la fecha de su nombre no es casual porque el 5 de julio de 1807 marcó el fracaso definitivo del avance británico sobre Buenos Aires.
Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo: los defensores dispararon contra la torre de la iglesia, donde se habían atrincherado hombres del ejército invasor. Con el paso de los años, las marcas de los proyectiles fueron preservadas. Según se cree, los frailes dominicos cedieron la huerta del convento para realizar enterramientos.
Plaza 1° de Mayo, Balvanera: antiguo Cementerio de Disidentes o Cementerio Inglés o de la Victoria, donde descansaron integrantes de comunidades británicas, alemanas y norteamericanas que no podían ser sepultados en cementerios católicos.
Juncal y Suipacha, Retiro: zona del primer Cementerio de Disidentes, junto a la Iglesia del Socorro, creado en 1820 para una comunidad extranjera que crecía en Buenos Aires y no tenía un lugar autorizado para sus entierros.