Lo que para muchos es basura, para otros puede convertirse en un verdadero tesoro decorativo y natural. Un foco de luz roto, combinado con semillas, puede transformarse en un mini jardín original, sustentable y lleno de vida. Esta tendencia DIY de reciclaje no solo es económica, sino que también suma un toque verde único a cualquier rincón del hogar.
Iba a tirar este foco roto y terminé creando un tesoro verde para la casa: la idea de reciclaje con semillas
Gracias al reciclaje podrás tener una decoración que es un tesoro para tu hogar, solo necesitas un foco y la semilla de alguna fruta o verdura que hayas comido
En este caso tienes que tener en cuenta que el foco no debe estar trizado o roto, sino simplemente quemado y que ya no lo uses, ya que si el vidrio está trizado la manualidad no funcionará.
Reciclaje: la maravillosa idea donde un foco viejo vuelve a tener vida
La idea es simple pero sorprendente, se trata de reutilizar una bombilla de vidrio como recipiente para hacer germinar una semilla. Gracias a su transparencia, el foco permite observar todo el proceso de crecimiento, desde las raíces hasta los primeros brotes, convirtiéndose en un objeto decorativo tan delicado como llamativo.
Este tipo de mini huertas se volvió popular por su estética y por el mensaje que transmite: reutilizar, reciclar y reconectar con la naturaleza desde casa. Para ello, dentro del foco se pueden germinar semillas pequeñas o de crecimiento controlado. Algunas de las más usadas son:
- Semillas de limón, naranja o mandarina
- Semillas de tomate
- Semillas de palta (en focos grandes)
- Brotes verdes o plantas ornamentales pequeñas
Lo ideal es elegir semillas frescas y sanas, bien limpias antes de colocarlas. Además, los ingredientes para esta idea de reciclaje no son muchos ni mucho menos caros, solo necesitas el foco, la semilla, alambre para agarrarlo y cualquier tipo de decoración que desees hacerle.
Cómo hacer paso a paso este tesoro del reciclaje
Lo primero que debes hacer es quitar el pie de contacto eléctrico, es decir, vaciar el foco con cuidado, retirando los restos internos. Luegos puedes colocar una pequeña capa de piedritas o arena para drenaje.
Agrega tierra fértil o sustrato liviano e introduce la semilla cubriendola suavemente. Riega con pocas gotas de agua y ubica el foco en un lugar con buena luz natural, pero sin sol directo. Así es como en pocos días comenzarán a aparecer los primeros brotes.
Además de ser un proyecto simple, este mini jardín es ideal para decorar escritorios, estanterías o mesas. Cada foco se convierte en una pieza única, perfecta para regalar o sumar a espacios pequeños.




