La biodiversidad del planeta Tierra es un tema delicado, todo cumple una función dentro de un engranaje particular. Por eso, alterar el equilibrio es una tarea fácil, pero restablecerlo no. Este caso, ocurrido en un país de América Latina es un claro ejemplo de ello.
Hace 73 años los trajeron desde Asia a América Latina para mejorar la producción y hoy no saben cómo sacárselos de encima
Lo que comenzó como un proyecto para impulsar la producción ganadera terminó convirtiéndose en un problema ambiental que hoy amenaza ecosistemas

En 1953 se introdujeron 36 ejemplares de búfalos de agua en una hacienda experimental en el Valle del Guaporé, en el estado de Rondonia, Brasil. Años más tarde, estos animales terminaron por desquiciar la biodiversidad de esta región de América Latina.
Recomendadas
El experimento ganadero que terminó afectando ecosistemas en América Latina
Traídos desde Asia, estos animales pueden producir carne y leche en terrenos donde el ganado vacuno tradicional rinde poco. Sin embargo, las ganancias no fueron las esperadas y se abandonó la hacienda donde se encontraban. Una vez que el proyecto fue abandonado, los animales escaparon y se dispersaron hacia el Pantanal y la Amazonía. Al no contar con depredadores naturales en América Latina, su población creció de manera descontrolada.
Con el paso de los años, estos búfalos asilvestrados provocaron graves impactos ambientales. Su gran peso deteriora los suelos, destruye hábitats naturales, afecta a las poblaciones de peces y pone en riesgo a comunidades locales, lo que ha obligado a las autoridades ambientales a implementar planes de control poblacional de esta especie.
La especie de Asia invasora en la Amazonía
Actualmente, la Isla de Marajó alberga la mayor población de búfalos de agua del continente americano, con un estimado de 3.5 millones de ejemplares. Estos búfalos asilvestrados (farais) fueron declarados oficialmente como especie exótica invasora en unidades de conservación federales, siendo incluidos en la Lista de Especies Exóticas Invasoras mediante la Portaria ICMBio nº 510.
La Justicia Federal de este país de América Latina autorizó la reactivación de un proyecto piloto de control poblacional en el Valle del Guaporé. Este plan abarca áreas sensibles como la Reserva Biológica Guaporé, la Reserva Extrativista Pedras Negras y la Reserva de Fauna Pau d’Óleo.
El programa es ejecutado por equipos especializados en control de fauna y contempla inicialmente la reducción del 10 % de la población, equivalente a cerca de 500 de los aproximadamente 5.000 búfalos silvestres presentes en esta zona de transición entre la Amazonía y el Pantanal.