Giuliana Lucoski, de 28 años, evoluciona bien de las cirugías a las que fue sometida durante el martes para reconstruirle el codo, además del tobillo y una traqueotomía para poder extubarla. Sus familiares aseguraron que está más fuerte que nunca y que solo falta que despierte.
Giuliana Lucoski continúa estable y evoluciona bien de las cirugías a las que fue sometida
Los médicos del Hospital Central indicaron este miércoles que la ex reina Nacional de la Vendimia 2016 "continúa hemodinámicamente estable, con asistencia respiratoria mecánica. Su traqueotomía evoluciona favorablemente, continúa con picos febriles aislados, y su pronóstico es reservado".
Mientras tanto, su hermano Nicolás escribió en sus redes sociales: "De ahora en más solo hay que rezar para su respuesta neurológica. Vamos Giuli".
El martes, luego de las cirugías, señaló: "Fue un éxito la cirugía de hoy, fue larga, pero intervinieron el codo, tobillo, e hicieron la traqueotomía. Esta más fuerte que nunca, queda esperar a que despierte".
El accidente de Giuliana Lucoski
Ocurrió el 8 de mayo pasado, luego de las 16 cuando viajaba con su novio Ricardo Luna, de 46 años, en su moto Ducati por la Ruta 40 hacia el Sur. A la altura de calle Araoz, luego de sobrepasar a algunos vehículos, chocó en la parte de atrás de un VW 1.500 conducido por un hombre de 78 años.
Como consecuencia, Giuliana voló por el aire y quedó casi 10 metros adelante del auto, mientras que la moto quedó en el separador de los carriles a la altura del VW y Luna a unos tres metros. Los testigos indicaron que él se quejaba del dolor por los golpes que sufrió, mientras que la ex reina parecía desmayada, ya que no tenía reacción.
Mientras Giuliana lucha por su vida en terapia Intensiva del Hospital Central, su pareja estuvo internado una semana en sala común con varias fracturas en su cuerpo, pero ninguna de gravedad. El sábado pasado le dieron el alta y debía someterse a una cirugía de clavícula en una clínica privada.
De todas formas, el fiscal de Tránsito Fernando Giunta lo imputó por lesiones graves culposas, un delito excarcelable. Además, al no tener antecedentes, le dio la libertad de manera inmediata, más allá que la investigación continúa.
Poco después se determinó que en el momento del accidente, Ricardo Luna tenía 0,88 gramos de alcohol en sangre, pero para la causa penal no es un agravante ya que para eso debería haber superado 1 gramo de alcohol en sangre, por lo que solo se le aplicó una multa de tránsito, ya que por Ley los motociclistas pueden circular con un máximo de 0,20 gramos de alcohol en sangre.
Dos días de ser dado de alta, Ricardo fue a visitar a Giuliana tras una semana de estar en terapia intensiva. Nicolás Lucoski señaló que él casi ni se podía mover por las fracturas que sufrió, pero que sacó fuerzas para ir a verla.







