Fue multado

Fue a una consulta ginecológica y descubrió que su médico la filmaba con lentes inteligentes

El profesional atendió a la mujer utilizando dispositivos Ray-Ban Meta con capacidad para capturar imágenes y video

Editado por Daniel Calivares
calivares.daniel@diariouno.com.ar

Un inédito y alarmante conflicto que cruza la ética médica, las nuevas tecnologías y los derechos de las pacientes derivó en una sanción contravencional en la provincia de Córdoba. Un médico ginecólogo fue condenado luego de atender a una mujer utilizando anteojos inteligentes con cámara oculta durante una práctica íntima y dirigirle comentarios fuera de lugar. La resolución fue dictada por el Juzgado de Control y Faltas N° 7, a cargo del juez José Milton Peralta, quien revocó una absolución previa y encuadró el accionar del profesional como una infracción por maltrato agravado por razones de género.

El hecho tuvo lugar el 23 de febrero en la capital cordobesa. La damnificada había concurrido al consultorio para asesorarse sobre un tratamiento de crioconservación de óvulos. En ese contexto, el especialista le sugirió realizar en el momento una ecografía transvaginal para evaluar el estado de su reserva ovárica.

Fue durante el examen clínico que la paciente advirtió con sorpresa e inquietud que el médico llevaba puestos unos anteojos tecnológicos de la marca Ray-Ban Meta, los cuales incorporan microcámaras y micrófonos integrados capaces de registrar fotografías y videos de manera imperceptible.

Comentarios descalificadores y trato degradante en el consultorio

Al malestar generado por el uso del dispositivo óptico en plena revisión ginecológica se sumaron una serie de expresiones verbales inadecuadas que la mujer denunció ante la Justicia. Según consta en el expediente, la paciente refirió haber sufrido contactos corporales indebidos y remarcó que el profesional la trató de forma condescendiente y sexista, llamándola reiteradamente “nena” y “nenita”.

El punto de mayor incomodidad se produjo al concluir la ecografía, cuando el profesional le expresó textualmente: “Tenés los ovarios de una pendeja”.

Para la Justicia cordobesa, estas manifestaciones configuraron un claro trato despectivo y asimétrico que vulneró los estándares de respeto, confidencialidad y contención que rigen el ejercicio de la medicina, agravando la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la mujer durante la práctica médica.

El debate por los anteojos inteligentes y la afectación a la intimidad

En su descargo judicial, el ginecólogo admitió haber utilizado los lentes inteligentes durante la consulta, aunque intentó desligarse de cualquier conducta ilícita argumentando que los utilizaba únicamente por su graduación multifocal y alegó que las funciones de conectividad y grabación se encontraban desactivadas.

Las pericias informáticas practicadas sobre el teléfono celular del médico no arrojaron imágenes ni grabaciones de la consulta, mientras que las limitaciones de software del dispositivo impidieron extraer registros históricos directamente desde la memoria de los anteojos. Ante este cuadro, el juez Peralta aclaró que no se pudo comprobar materialmente la existencia de filmaciones de la paciente.

Sin embargo, el magistrado fundamentó que la sola utilización de un dispositivo con capacidad técnica de grabación sin aviso ni consentimiento previo en un ámbito de máxima privacidad constituye una grave vulneración a la intimidad, capaz de generar un fundado estado de zozobra, inseguridad y desprotección.

La condena: multa económica y capacitación obligatoria

Al determinar la sanción, el tribunal dejó sin efecto la desestimación inicial formulada por la Unidad Contravencional de Género y fijó dos medidas de cumplimiento obligatorio:

  • Multa pecuniaria: El médico deberá abonar una sanción económica de $900.000.
  • Talleres formativos: Deberá realizar de manera obligatoria un curso educativo sobre perspectiva de género y masculinidades en las instalaciones del Centro Integral de Varones de Córdoba.

La sentencia fijó un antecedente fundamental en los tribunales sobre el uso de tecnologías vestibles (wearables) en los servicios de salud, recordando que los profesionales están obligados a preservar irrestrictamente la privacidad y la dignidad corporal de sus pacientes.

En pocas palabras

  • Ginecólogo filmaba: Un médico fue sancionado en Córdoba por usar anteojos inteligentes con cámara oculta durante una consulta ginecológica.
  • Maltrato agravado: La Justicia lo condenó por trato despectivo y vulneración de la intimidad, más allá de no haber evidencia de grabación.
  • Sanción: El profesional deberá pagar $900.000 de multa y realizar capacitación obligatoria en perspectiva de género.
Resumen generado por Thinkindot AI

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