Cada especie animal tiene sus particularidades, pero hay un mamífero que rompe con todos los esquemas del mundo: fue protagonista de un extraño fenómeno. A diferencia de cualquier otro representante de su clase, este sorprendente animal parecía "emborracharse" al comer frutas.
Apodados como "ciervos borrachos", este caso parece ser un invento de película, pero en realidad es un fenómeno que tienen un fundamento científico.
Extraño fenómeno hace que los ciervos se "emborrachen" con frutas fermentadas
En varias zonas rurales de Francia, la policía dio aviso a la comunidad sobre la presencia de ciervos que se movían sin rumbo fijo con comportamientos impredecibles luego de consumir frutos fermentados. Borrachos se les dice más por una condición más visual que otra cosa, porque en realidad el diagnóstico veterinario dice otra cosa.
Cuando una fruta se cae del árbol y quedan en el suelo, entran en estado de descomposición o las frutas están demasiado maduras, los azúcares de la misma se transforman en etanol gracias a los efectos de los microorganismos y se empieza a fermentar. Al comer los ciervos ese tipo de fruta, podría estar incorporando pequeñas dosis de alcohol.
Sin embargo, el efecto depende de algunos factores como: cuánta fruta consumió, cuál era el nivel de fermento, el tamaño del animal influye considerablemente, su metabolismo también al igual que el tiempo durante el cual consumió ese alimento. En el caso del ciervo específicamente, el efecto que tuvo en este animal fue un fenómeno demasiado extraño.
Este se movía en círculos, tropezaba y parecía desorientado generando peligro, ya que un animal desorientado puede perder su reacción habitual ante luces, ruidos o autos que se aproximan.
Por supuesto que el alcohol no es una creación humana ni mucho menos, sino que vino de un ser lúcido que buscó aprovechar un fenómeno normal en la naturaleza: la fermentación. A partir de allí se desencadenaron miles de fenómenos a raíz de una fruta caída del árbol.




