El estudio que identificó las primeras secuencias en diciembre en Nigeria y las autoridades europeas asociaron la entrada de esta secuencia a los viajes procedentes del país africanos.
Esta mutación, presente también en variantes que surgieron en Sudáfrica y en Brasil, está asociada con un aumento de la capacidad del virus para evadir los anticuerpos neutralizantes generados por el organismo.
La variante tiene características similares a la B.1.1.7, otra variante británica, e incluye la mutación E484K en la proteína de pico o de espiga, que permite al virus acceder a las células e infectarlas por lo que se considera que la eficacia de las vacunas podría verse afectada.