Las historias de quienes hacen lo imposible por alentar a la Selección argentina en el Mundial 2026 siguen conmoviendo. En esta ocasión, el protagonista es un mendocino de 10 años, Mateo, que demostró que la pasión no tiene edad ni límites, y que con esfuerzo y perseverancia, los sueños pueden cumplirse.
Es mendocino, tiene 10 años y vendió golosinas para ir al Mundial: "Los sueños se cumplen"
Mateo soñaba con viajar al Mundial, pero su familia no llegaba a cubrir los gastos, así que inició un emprendimiento y comenzó a vender gomitas en la plaza

Mateo viajó a Estados Unidos para ver a la Selección argentina. Imagen: TN.
El sueño mundialista comenzó en las vacaciones de invierno de 2025. En ese momento, el niño empezó a pensar cómo podía ayudar a su familia para concretar el viaje para seguir a la Scaloneta.
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"Cuando sacamos números con el padre, vimos que era bastante plata y le dijimos que no sabíamos si se iba a poder. Él me dijo: ‘No importa mamá, prestame plata, yo compro gomitas, las revendo y te la devuelvo para ayudarlos’. Me dio mucha emoción", contó la madre de Mateo a TN.
El emprendimiento de Mateo para viajar al Mundial 2026
El primer negocio del mendocino fue sencillo: compró paquetes de gomitas para revenderlos en una plaza a $1000. Sin embargo, no fue fácil, ya que el negocio no funcionó como esperaba.
El comienzo no fue sencillo, pero Mateo no se dio por vencido. Lejos de abandonar su objetivo, decidió cambiar de estrategia: amplió la variedad de productos, aumentó el contenido de las bolsas, ajustó los precios y comenzó a vender en zonas con mayor circulación de personas.
A las gomitas y caramelos les sumó chocolates, medias, cuellitos, gorros y otros artículos vinculados al fútbol. "Así pudimos vender más", explicó. El emprendimiento se volvió un asunto familiar. Su papá, lo acompañaba a cada punto de venta y, a medida que la gente conocía la historia, la empatía se sumaba para colaborar con la causa.
“La gente tiene un corazón enorme, se re copaban y le compraban de a cuatro o cinco bolsitas”, recordó la mamá destacando el esfuerzo. El emprendimiento empezó a crecer y dar sus frutos, así que Mateo pudo reunir los ahorros necesarios, y logró viajar a Estados Unidos para ver a la Selección argentina.
Para Mateo, la recompensa llegó al cruzar la puerta del estadio. Vivir la experiencia fue algo “emocionante”. "Los sueños se cumplen. Con esfuerzo, constancia y responsabilidad se puede. Lo más lindo que podemos hacer como papás es apoyar a nuestros hijos en todo lo que decidan, por más mínimo que sea", reflexionó la madre de Mateo.