Era la estación de tren más bonita de España, cayó en el abandono y hoy es un hotel cinco estrellas

Esta espectacular estación de tren fue inaugurada en 1928 por el rey Alfonso XIII. Es una porción de historia viva

La Estación Internacional de Canfranc, en Huesca, fue una de las terminales de tren más imponentes del país. Ubicada entre montañas, en una explanada fronteriza con Francia, fue inaugurada en 1928 por el rey Alfonso XIII, y desde ese momento se convirtió en un punto estratégico de conexión entre España y Francia.

La Estación Internacional de Canfranc queda en el pueblo de Canfranc, en la provincia de Huesca. Justo al límite de Francia, entre los Pirineos españoles. Imagen: Barceló

Su tamaño era tan imponente que muchos la apodaron “el Titanic de las montañas”. Contaba con más de 240 metros de longitud y una arquitectura de inspiración francesa, con elementos neoclásicos y modernistas que la convertían en una de las más bellas de Europa.

Según National Geographic, la construcción de la estación de tren estuvo a cargo del ingeniero Fernando Ramírez de Dampierre. Había estudiado en París, por lo que de ahí venía la inspiración de aires afrancesados y el estilo modernista de la estación.

Fue una de las obras de ingeniería más importantes de la época. No solo tuvieron que pensar en el enorme edificio, sino también en el entorno natural. Tuvieron que colocar diques de contención y plantar más de nueve millones de árboles para frenar aludes de la zona.

El abandono de la estación de tren

El cierre del paso fronterizo con Francia en 1970 dejó a Canfranc en el abandono. Durante décadas, sus andenes vacíos y su fachada cubierta de musgo fueron símbolo de una gloria perdida.

Sin embargo, se inició un proyecto de transformación para convertirla en un hotel de lujo, y lo gestionó el grupo Barceló. Tras años de gestiones y restauraciones, la estación renació y hoy es un hotel de lujo de cinco estrellas.

Canfranc Estación, a Royal Hideaway, es un hotel de cinco estrellas. Imagen: National Geographic

No solo conserva la esencia histórica y arquitectónica de la terminal ferroviaria, sino que además tiene todas las comodidades modernas. Dormir allí es como viajar en el tiempo, rodeado de historia y paisajes únicos del Pirineo aragonés.

Para obtener más información sobre el hotel Canfranc Estación, a Royal Hideaway, puede ingresar en el sitio web de Barceló.

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