La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó públicamente acompañamiento a la decisión del obispo de San Rafael, monseñor Eduardo María Taussig , de cerrar el seminario diocesano Santa María Madre de Dios, del Sur mendocino.

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La Comisión Ejecutiva de la CEA consideró “obediente y respetuosa de la comunión con la Iglesia universal y el bien común eclesial” la decisión adoptada por el prelado sanrafaelino.

Todo comenzó como un reclamo en medio de la pandemia de coronavirus. Algunos feligreses católicos de San Rafael no estaban contentos con las medidas sanitarias dispuestas por el gobierno provincial y aceptadas por la Iglesia católica. Más precisamente, se negaban a recibir la hostia en la mano y reclamaban que se siguiese dando en la boca.

La división entre salud y el sector conservador de la Iglesia fue escalando al punto tal de que se realizaron protestas frente al seminario diocesano de ese departamento y hasta hubo renuncias.

“En la formación sacerdotal, el obispo debe poder contar con la ayuda de sacerdotes animados evangélicamente, que acojan en su totalidad y sin reservas las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, principalmente las contenidas en el Concilio Vaticano II”, recordó.

Suscriben el comunicado el presidente de la CEA, monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro; el vicepresidente primero, cardenal Mario Aurelio Poli , arzobispo de Buenos Aires; el vicepresidente segundo, monseñor Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza y el secretario general, monseñor Carlos Humberto Malfa, obispo de Chascomús.

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