La albahaca fresca es una hierba aromática muy usada en la cocina, perfecta para pestos, ensaladas y platos mediterráneos. Sin embargo, su delicadeza hace que muchas veces se marchite, oscurezca o se pudra en apenas unos días. La buena noticia es que hay un truco casero para prolongar su vida útil en el refrigerador, y solo requiere unos pasos clave.
El truco casero para evitar que la albahaca se marchite y prolongar su vida útil en tu heladera
Si fuiste de compras a la verdulería y compraste albahaca fresca, te contamos el truco casero para que dure más en la heladera sin ponerse fea o marchitarse

El truco casero para evitar que la albahaca se marchite y prolongar su vida útil en tu heladera
Por qué la albahaca se marchita tan rápido
A diferencia de otras hierbas como el perejil o el cilantro, la albahaca es muy sensible al frío y a la humedad. La exposición directa al aire seco del refrigerador y al contacto con superficies húmedas provoca que sus hojas se tornen negras o blandas, desarrolle moho y pierda su aroma característico.
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El truco secreto para conservar la albahaca por más de una semana
El truco casero consiste en el método del frasco con servilleta + bolsa. Con esto la albahaca puede mantenerse fresca y verde entre 7 y 10 días, e incluso más si se evita la humedad directa en las hojas.
- Lava y seca bien la albahaca con papel de cocina o una centrifugadora de verduras. Las hojas deben quedar completamente secas.
- Coloca los tallos en un frasco con un poco de agua, como si fuera un ramo de flores.
- Cubre las hojas con una bolsa plástica suelta (tipo ziploc o de supermercado), sin presionar.
- Guarda el frasco en el refrigerador, en la parte menos fría (como la puerta o cajón de verduras).
- Cambia el agua cada 2 o 3 días.
Otros métodos útiles (y qué evitar)
- Congelar la albahaca es posible si lo haces en aceite de oliva: Pica las hojas y colócalas en una bandeja de cubos de hielo con aceite. Útil para cocinar.
- No la guardes en bolsas selladas sin aire, ya que el exceso de humedad acelera su descomposición.
- Evita guardarla mojada: la humedad es el principal enemigo.
Si prefieres guardarla en una bolsa, envuelve las hojas en papel de cocina seco, colócalas dentro de una bolsa con cierre, y haz algunos orificios para que circule el aire.