ver más

El secreto de las cartas que nunca llegaron a Malvinas

A 44 años de la Guerra de Malvinas, fecha en las que miles de argentinos arriesgaron su vida para defender los territorios, salen a la luz algunos secretos

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Este 2 de abril late una memoria que no se mide en mapas ni en fechas, sino en los pedazos de alma sembrados en las Malvinas. No es solo el mal recuerdo; es el silencio de aquella carta que nunca cruzó el mar, el brillo opaco de un rosario entre los dedos o una fotografía gastada por la espera.

Con la Guerra de Malvinas, los soldados hicieron de sus objetos cotidianos reliquias, y sus familiares dieron promesas, cartas, alimentos, abrigo y protección que el viento se llevó, o que mejor dicho, hicieron volar. En esta ocasión es muy importante contar la otra verdad de la historia, una que con mucha esperanza se convirtió simplemente en secretos de los que algún día se hablaría.

Guerra de Malvinas: las cartas que nunca llegaron y los objetos que los soldados guardaron en las islas

cartas a soldados de malvinas

A los soldados les entregaron en batalla miles de cartas de familiares, conocidos e íntimos las cuales, nunca llegaron a sus manos. Pocos tuvieron la suerte de verlas años después.

El suelo donde tuvo lugar la Guerra de Malvinas está sembrado con el papel de cartas que el correo militar nunca entregó y con objetos que, más que pertenencias, eran un salvavidas emocional que les brindaba a los soldados la esperanza de poder llegar a casa, con la familia.

Durante el conflicto de 1982, miles de cartas enviadas por madres que perdieron a sus pequeños hijos, novias y amigos quedaron varadas en depósitos de Puerto Argentino. Esas cartas, que contenían historias, esperanza, amor y promesas de matrimonio, se convirtieron en un secreto para recordar.

Cartas, cadenitas, rosarios, chocolates, latas y otros alimentos son parte de las encomiendas que familiares de combatientes habían entregado en el Regimiento 7 de Infantería de la ciudad de La Plata con la promesa de que serían llevadas a los soldados que luchaban en Malvinas, y que injustamente fueron abandonados aquel otoño de 1982 en un basural de la localidad de Ensenada.

colecta a los soldados de malvinas

La dictadura hizo una colecta nacional para recaudar alimentos y fondos para quienes estaban combatiendo en las islas, sin dudas el mayor fraude de la Guerra de Malvinas.

Pequeñas cajas rotuladas con el nombre de los soldados obligaron bajo amenaza de muerte a un grupo de hombres a romper todo eso y dejarlo en el basural. La historia también cuenta que algunos de los camiones con los paquetes eran incluso desviados a la casa de un oficial o suboficial.

Estas cartas y textos que nunca llegaron a las manos a las que tenían que llegar o los objetos que fueron ocultados por los soldados para tomar una "captura de pantalla" y enterrarlos en el tiempo, hoy forman parte de un 2 de abril colmado de dolor y nostalgia.

Un día donde lo que realmente sostenía al soldado en la lucha era la última conexión física con un hogar y familia que se sentía a miles de años luz.

MÁS LEÍDAS