Más allá de las discusiones sobre las razones políticas y los errores que tuvo la última dictadura militar con la Guerra de Malvinas, hay un dolor que no parece tener fin a pesar de que ya pasaron más de 40 años y tiene que ver con todos aquellos soldados que fueron a combatir, ya que sea hayan vuelto o no lo hayan podido hacer.
La Guerra de Malvinas fue decidida por la Junta Militar presidida, en ese momento, por Leopoldo Galtieri. La idea era simple, recuperar Malvinas, obtener el apoyo social que se había ido debilitando con el paso de los años y esperar que el Reino Unido ofreciera un acuerdo diplomático. Pero no fue tan fácil, ni tampoco nada parecido.
Lo cierto es que la primera ministra Margaret Thatcher también estaba necesitada de apoyo y la Guerra de Malvinas le vino perfecta para obtenerlo. Además, contó con la colaboración de Estados Unidos y países como Chile jugaron a su favor, un apoyo que fue crucial para los ingleses, que tenían mejor armamento, más soldados, mayor equipamiento y mucha más experiencia.
Los caídos en Malvinas: cuántos soldados murieron en la Guerra
El hundimiento del ARA General Belgrano produjo la mitad de las bajas argentinas. Tan solo en ese ataque, el Reino Unido mató a 323 combatientes argentinos. El resto murió en las islas, elevando ese número a 649.
Sin embargo, para muchos de ellos, la Guerra siguió después de Malvinas y el estrés postraumático y la falta de contención social llevó a que un número similar de veteranos se quitara la vida en los posteriores.
Por el lado inglés, fueron 255 los muertos en la Guerra de Malvinas, mientras que 3 civiles que vivían en las islas fallecieron a causa de los bombardeos.
Datos claves de la Guerra de Malvinas
1. El inicio de las hostilidades
El conflicto comenzó el 2 de abril de 1982, cuando las fuerzas armadas argentinas desembarcaron en las islas bajo el nombre de Operación Rosario. El objetivo era recuperar la soberanía sobre el archipiélago, que estaba bajo control británico desde 1833.
2. El hundimiento del ARA General Belgrano
El 2 de mayo, el submarino nuclear británico HMS Conqueror hundió al crucero argentino fuera de la Zona de Exclusión Total. Este evento marcó un punto de no retorno en la guerra, cobrándose la vida de 323 marinos, casi la mitad de las bajas totales argentinas en todo el conflicto.
3. El debut del misil Exocet
La aviación argentina sorprendió al mundo al hundir el destructor HMS Sheffield utilizando misiles aire-superficie Exocet AM39. Fue la primera vez que se demostró la vulnerabilidad de los buques modernos ante misiles de alta tecnología, cambiando las tácticas de guerra naval a nivel global.
4. La logística de la "Task Force"
El Reino Unido movilizó una flota masiva (la Task Force) que recorrió más de 12,000 kilómetros desde Europa hasta el Atlántico Sur. Fue una de las operaciones logísticas más complejas de la historia moderna, contando con el apoyo logístico clave de Estados Unidos y la inteligencia de Chile.
5. El rol de la Fuerza Aérea Argentina
A pesar de la superioridad tecnológica británica (como los aviones Sea Harrier), los pilotos argentinos ganaron el respeto internacional por su audacia. Volaban a alturas extremadamente bajas sobre el mar para evitar los radares, logrando impactar y hundir varios buques de guerra británicos de gran porte.
6. La importancia de la mediación fallida
Antes de que el conflicto escalara a una guerra total, hubo varios intentos de mediación diplomática, principalmente por parte del presidente de EE. UU., Ronald Reagan, y del presidente de Perú, Fernando Belaúnde Terry. El rechazo de las propuestas de paz llevó a la intensificación de los combates terrestres.
7. La batalla final por Puerto Argentino
El conflicto terrestre se decidió en los montes que rodean la capital (como Mount Harriet, Two Sisters y Tumbledown). Fue un combate cuerpo a cuerpo, a menudo nocturno, bajo condiciones climáticas extremas. El 14 de junio de 1982, el general argentino Mario Benjamín Menéndez firmó la rendición ante el general británico Jeremy Moore.
8. Impacto político en ambos países
La guerra tuvo consecuencias políticas sísmicas:
- En Argentina: Aceleró la caída de la dictadura militar y el retorno a la democracia en 1983.
- En el Reino Unido: Consolidó el liderazgo de Margaret Thatcher, permitiéndole ganar las siguientes elecciones gracias a un fuerte resurgimiento del nacionalismo británico







