Gabriel Romanelli, párroco de la única iglesia católica de la Franja de Gaza y formado en San Rafael (Mendoza), contó a través de un video en las redes cómo sigue la vida allí después de que tanques israelíes atacaran la semana pasada su templo causando tres muertos y quince heridos, dos de ellos de gravedad.
El drama del hambre en Gaza contado por un cura que pasó por Mendoza
Gabriel Romanelli, formado en San Rafael, describió la situación tras el ataque que dejó tres muertos en la única iglesia católica de la franja de Gaza

Así está la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza.
Foto: Noticias Argentinas/ FacebookEl sacerdote, que tiene una herida infectada pero continúa en actividad, vive en Medio Oriente desde hace tres décadas. Y si bien ha pasado épocas difíciles, reconoce que hoy corren "días complicados".
"No sé si esto les llegará a todas las personas que han enviado mensajes por las redes sociales. Pido disculpas porque me es materialmente imposible responderlos. Hasta ayer sólo de WhatsApp tenía más de 2.500 mensajes sin ver. Por eso cada tanto sigo haciendo este update y voy dando alguna entrevista... cuando logramos tener batería...porque cuesta mucho obtener electricidad y conseguir internet", comenzó su mensaje el cura.
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Hay casi 500 refugiados en la iglesia de Gaza
Contó que ese día -grabó el video el miércoles- estuvieron seis o siete horas sin internet; y que siguen alojando a cerca de 500 refugiados en medio de "una situación caótica".
"Se habla de una tregua pero hasta ahora las partes no se ponen de acuerdo (...) Hay algunos políticos de alto nivel tratando de concretar esa tregua que es necesaria y ojalá sea el primer paso del final de la guerra. Se habla de un corredor humanitario para la llegada de la ayuda, lo que por un lado está bueno. Pero por otra parte, un corredor es algo que se abre en un espacio donde sigue el conflicto; es decir que aparentemente no se piensa en abrir las fronteras y que entre la ayuda como tiene que ser, con comida, con medicamentos", describió.
"Algo verdaderamente deshumano"
Romanelli celebró que la mayoría de las personas en la iglesia estén bien, aunque siguen las actividades militares en esa área.
"Ya van más de tres semanas que estamos así (...) Hace un calor insoportable, pero eso es nada en comparación con lo que pasa en gran parte de la Franja de Gaza, donde hay verdaderamente hambre y se pasa necesidad. Nosotros tratamos de seguir ayudando a los refugiados. De todos modos es necesario cuanto antes que se permita entrar a la ayuda", insistió.
Además, informó que uno de los jóvenes que fue herido en el pulmón en el último ataque pudo volver a casa y ya está asistiendo a misa, aunque en silla de ruedas. "Verlo fue una alegría enorme, y fue una fiesta la misa de hoy al tenerlo ahí, ya que él es muy rezador y trae a otras personas a rezar", relató el religioso.
Y cerró: "Recemos mucho. En estos tres días estamos haciendo más oraciones y más penitencia. Aquí no pedimos ayuno porque la gente come lo que tiene, pero sí algún sacrificio (...) porque nuestra súplica es que se termine esta guerra".
El jueves pasado, la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza sufrió el ataque de tanques israelíes. Según informó Vatican News, La investigación que abrió Israel indica que fue un error de las máquinas, no de los soldados, por lo que se anticipa que no habrá sanciones penales ni disciplinarias para nadie, ya que las autoridades de ese país no consideran que haya responsables humanos.
Entre tanto, Romanelli sigue advirtiendo sobre la situación de los civiles en toda la Franja. En una entrevista reciente para La Nación, dijo que "lo que está sucediendo en Gaza es algo verdaderamente deshumano: el número de víctimas sigue aumentando cada día, la guerra sigue su curso, los rehenes siguen sin ser liberados, toda la gente privada de la libertad alejada de su familia, más de 130.000 heridos, muchos con secuelas que van a quedar toda la vida y a la gente lo que más le angustia es que le falta comida".