Dos mendocinos permanecen con paradero desconocido en el este de Libia y sus allegados denuncian que han sido detenidos arbitrariamente por las autoridades de la zona. Se trata de Paula Giménez y Lucas Aguilera, quienes forman parte del convoy Global Sumud Maghreb, un grupo de civiles que intenta llevar ayuda humanitaria a Palestina.
Denuncian la detención de dos mendocinos que llevaban ayuda humanitaria a Palestina
Las familias de la alvearense Pilar Giménez y el lujanino Lucas Aguilera no tienen noticias de ellos desde el domingo. Se cree que los capturaron en Libia
El convoy trató de avanzar por el norte de África para seguir hasta Egipto y de ahí virar hacia el norte y alcanzar la Franja de Gaza. Pero en el medio -en territorio libio- el trayecto se volvió más difícil.
Según pudo saber Diario UNO, los miembros del grupo fueron 3 veces a negociar para que les permitieran seguir viaje con las ambulancias, casas móviles y medicamentos que trasladaban a la zona de catástrofe. Todo indica que ahí, en un checkpoint libio, los retuvieron y quedaron incomunicados.
Sin contacto con los mendocinos en Libia
Desde el domingo a las 15.22 (hora local) no se tuvo más contacto con Paula ni con Lucas, y sus familias creen que han sido capturados. La delegación también incluye a representantes de Uruguay, España, Italia, Portugal, Polonia, Túnez y Estados Unidos. Tampoco ellos han logrado comunicarse.
De acuerdo con la organización Global Sumud Flotilla, los militantes fueron detenidos por una fuerza asociada con las Fuerzas Armadas Árabes de Libia (LAAF, por sus siglas en inglés) y están privados de su libertad por orden de las autoridades de Libia del Este (Eastern Libyan authorities-GNS).
Cancillerías de varios países han iniciado acciones para liberar a estas personas, mientras crece la preocupación por su estado de salud y por el destino del material que transportaban.
Dos mendocinos cruzan África para ayudar a Palestina
Tanto Paula, psicóloga, como Lucas, médico veterinario, iban en representación de la Agencia NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe). Pretendían colaborar en el traslado de ayuda hacia la Franja de Gaza, un territorio donde tanto Naciones Unidas como Amnistía Internacional y la Iglesia Católica han denunciado graves violaciones a los derechos humanos de los civiles -especialmente niños- por parte de las fuerzas armadas israelíes.
No hay información oficial sobre el paradero de los activistas, que habían salido junto a su grupo el 8 de mayo desde Argelia y habían cruzado Túnez y la zona occidental de Libia. Por lo pronto, en uno de los últimos videos de Paula, ella exige el respeto del derecho internacional y se la escucha advertir que "si algo les sucede" hacía responsable al gobierno de Libia.
En la lista de detenidos difundida por la organización están además Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone (Italia), Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Lauro Kwoczala (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos).
El convoy terrestre Global Sumud Maghreb forma parte de una iniciativa humanitaria internacional que busca llegar hasta Rafah para exigir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el genocidio sobre el pueblo palestino. Lo integran más de 300 participantes de 25 países, entre médicos, periodistas, ingenieros, psicólogas, veterinarios, trabajadores humanitarios, parlamentarios, académicos y voluntarios civiles. El convoy transporta ambulancias, asistencia médica, insumos logísticos y ayuda destinada a la población.
Desde el entorno de Giménez y Aguilera destacaron que "la misión es civil, pacífica y humanitaria, y obstaculizar su avance o retener a sus integrantes puede constituir una grave vulneración del derecho internacional. El reclamo se sustenta en principios establecidos por la Cuarta Convención de Ginebra, resoluciones internacionales y normas que obligan a garantizar el acceso de ayuda humanitaria a poblaciones civiles en contextos de emergencia".
El conflicto llega poco después de que otro convoy -que iba por mar- fuera interceptado por fuerzas israelíes en aguas del Mediterráneo, otro episodio que generó fuertes críticas.






