Pelea por su vida

Duro relato de la mamá de un nene con leucemia: "Ya los médicos no quieren hacer más nada por él"

Editado por Gustavo Privitera
privitera.gustavo@diariouno.com.ar

Gonzalo Román es un nene de 7 años que vive en Tunuyán y lucha contra una dura enfermedad (leucemia) desde hace dos años. Su mamá, Valeria Gerez (23), se cansó de pedir por un trasplante -una intervención quirúrgica que nunca llegó - y admitió que "ya los médicos no  quieren hacer más nada por él".

"Salí en la tele diciendo que los médicos lo estaban dejando morir. No me quejo del Hospital Notti, porque es muy bueno, me quejo de los responsables del trasplante de médula, porque juegan con la salud de los niños, ya que no son sus hijos". "Salí en la tele diciendo que los médicos lo estaban dejando morir. No me quejo del Hospital Notti, porque es muy bueno, me quejo de los responsables del trasplante de médula, porque juegan con la salud de los niños, ya que no son sus hijos".

Valeria Gerez, mamá de Gonzalo Román

"Jodí por el trasplante. Fuimos a Córdoba, lo entrevistaron y no le hicieron el trasplante porque ahí ayudan a los niños que tienen comprometida hasta el 5% de la médula y él tiene hasta el 9%", señaló.

Valeria (su esposo se llama David Román y tiene 24 años) planteó un duro panorama sobre su hijo,  y contó cómo fueron los complicados días que vivió con Gonza.

"Ya los médicos no quieren hacer más nada por él. Empezamos a ir a la iglesia para que Dios lo ayude. Dicen que quieren que pase bien sus últimos días", enfatizó.

El día a día de la enfermedad

"A Gonzalo lo mandaron a la casa, ya no le hacen más quimioterapia. El 14 de julio de 2017 le detectaron esa enfermedad", contó.

Luego contó: "Lo que vos pasás en un hospital con un hijo no se lo deseás a nadie. Lo internaron y empezaron a pincharlo cada ocho horas, le sacaban sangre de los brazos y las venas empezaron a reventarse solas".

"Después de eso empezaron las quimios, empezó a caérsele el pelo y empezó a tener náuseas. Hizo un shock anafiláctico (una reacción alérgica grave)", exclamó.

Luego añadió: "Hizo 11 meses de quimioterapia y después me lo mandaron a la casa porque dijeron que estaba sano".

Luego Gonzalo tuvo más problemas, lamentablemente. "Estuvimos dos meses en la casa, empezamos con los controles de nuevo y tuvo una recaída. Le aparecieron ganglios linfáticos en el cuello y la leucemia había cambiado. De tener la linfoblástica aguda, que es la leucemia común de los niños, pasó a tener la mieloblástica, que es más complicada".

"Empezaron a pincharlo cada ocho horas y ya no quería saber más nada. Le hicieron otra semana de quimioterapia intensiva y se le cayó el pelo de nuevo. Tuvo fiebre todos los días (tenía 40 grados) y lloraba de dolor", señaló por último.

Gonzalo necesita la ayuda de Dios para salir adelante. Su madre clama por la recuperación del nene.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados