Como ya es tradicional en los desfiles vendimiales, las diabladas bolivianas acompañaron el recorrido de los carros a puro ritmo, música y con mucho color, algo que siempre atrae la atención del público presente.
Este sábado en el Carrusel no fue la excepción y se pudo ver largas filas de folkloristas bailando la música que ellos vivos van haciendo en vivo.
La “Comunidad Originaria Inka Q´olla”, junto a otros pueblos hermanos que habitan la provincia, participa en la fiesta máxima de Mendoza y en el carrusel.
A partir del reconocimiento del Camino del Inca como Patrimonio Mundial de la Humanidad, los pueblos originarios de Mendoza cobran más fuerza y relevancia, y dicen presente, en primera persona.
Hoy sus esfuerzos se enfocan en la recuperación y preservación de sus saberes ancestrales, la difusión de su historia desde una perspectiva amplia e inclusiva. Al mismo tiempo hacen un llamado para cuidar, entre todos a nuestra única casa: La Madre Tierra
Mendoza es parte de la Cultura Andina de América del Sur: el Camino del Inca, era una red caminera prehispánica de aproximadamente 30 mil kilómetros que abarca en total a seis países: Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.
Los folkloristas bolivianos residentes en la ciudad de Mendoza, están impulsando un proyecto para considerar la constitución de filial de la Fraternidad Folklórica y Cultural Caporales Universitarios San Simón Sucre.
