Tras una etapa de transición y un pronóstico del tiempo variable, el invierno de este año en Mendoza ya tiene un protagonista confirmado en el horizonte: el fenómeno Súper Niño 2026. Los organismos meteorológicos oficiales piden cautela y ponen la lupa en los efectos concretos que este evento climático.
Súper Niño 2026: cómo se perfila el pronóstico del tiempo en Mendoza para este invierno
Según perfila el pronóstico del tiempo, este invierno 2026 en Mendoza será un período de fuertes contrastes y condiciones climáticas más extremas
Pronóstico del tiempo y el Súper Niño 2026: ¿mito o realidad?
El término Súper Niño se reserva en la meteorología para aquellos años excepcionales donde el calentamiento del Océano Pacífico ecuatorial supera los 2°C por encima de sus promedios históricos.
Según las proyecciones del pronóstico del tiempo emitidas en la previa de este invierno por los institutos internacionales de referencia, existe más de un 70% de probabilidad de consolidación de El Niño para el trimestre central de la temporada (mayo-julio), pero aún es prematuro y científicamente arriesgado asegurar que alcanzará la máxima categoría.
Sin embargo, para la provincia de Mendoza, un Niño tradicional ya es sinónimo de un cambio drástico en el patrón del tiempo, con consecuencias muy marcadas y divididas según nuestra geografía.
Las dos caras del clima de Mendoza
El impacto de este fenómeno nunca es uniforme. Históricamente, la inestabilidad y la humedad extra que aporta el Pacífico hacia nuestra latitud choca de lleno con la Cordillera de los Andes, generando un escenario de fuertes contrastes en el pronóstico del tiempo:
- Alta Montaña en alerta blanca: se espera un invierno con un incremento significativo en la cantidad e intensidad de los temporales de nieve. Si bien esto es una excelente noticia para engrosar el manto níveo y aliviar la crisis hídrica de los ríos de Mendoza de cara al verano, supondrá un dolor de cabeza a nivel operativo. Habrá que prepararse para cierres prolongados e intermitentes del Paso Internacional Cristo Redentor y refuerzos en las rutas cordilleranas.
- Viento zonda y amplitud térmica en el llano: en contraste con la lluvia abundante que El Niño suele dejar en la región pampeana, el llano mendocino (Gran Mendoza, Zona Este y Valle de Uco) vivirá otra realidad. La mayor frecuencia de sistemas de baja presión cruzando la cordillera se traducirá en una temporada con alta probabilidad de ocurrencia de viento Zonda, seguido de los clásicos e intensos frentes fríos.
- Lluvias escasas en las ciudades: el invierno llano seguirá siendo en su mayor parte seco. Las precipitaciones urbanas no mostrarán un aumento desmedido, manteniendo la aridez típica de la estación.







