Cada 28 de julio se conmemora el Hepatitis (2) , una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para generar conciencia sobre un grupo de enfermedades que afectan al hígado y que, en muchos casos, pueden pasar inadvertidas durante años.
Día Mundial contra las Hepatitis: cómo actuar a tiempo para salvar vidas
Las hepatitis virales representan un importante problema de salud pública a nivel mundial. A continuación te brindamos algunos consejos para prevenirlas y tratarlas

Día Mundial contra las Hepatitis: claves para la prevención y detección
Las hepatitis virales representan un importante problema de salud pública a nivel mundial. Sin embargo, muchas de ellas pueden prevenirse, detectarse de manera temprana y comenzar a curarse o controlarse con muchos tratamientos.
Recomendadas
¿Qué es la hepatitis?
La hepatitis es una inflamación del hígado que puede tener diferentes causas, aunque las más conocidas son las producidas por virus. La Dra. Liliana Rolón (MN 124339), Gerente Médica de vittal, asegura que existen distintos tipos de hepatitis viral (A, B, C, D y E), con formas de transmisión, evolución y tratamientos diferentes.
Mientras algunas producen cuadros agudos que suelen resolverse completamente, otras pueden evolucionar de forma silenciosa durante muchos años y ocasionar complicaciones como cirrosis o cáncer de hígado si no son diagnosticadas y tratadas oportunamente.
Uno de los principales desafíos es que muchas personas pueden convivir con hepatitis, especialmente hepatitis B o C, sin presentar síntomas durante un largo período.
Cuando aparecen manifestaciones clínicas, estas pueden incluir cansancio intenso, fiebre, náuseas o vómitos, pérdida del apetito, dolor abdominal (especialmente del lado derecho), orina oscura, materia fecal clara, coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia). Estos síntomas requieren una evaluación médica para establecer el diagnóstico y definir el tratamiento adecuado.
¿Qué recomendaciones se deben tener en cuenta para prevenir la hepatitis?
La prevención depende del tipo de hepatitis, pero existen medidas que reducen significativamente el riesgo de infección:
- Mantener al día el Calendario Nacional de Vacunación, especialmente contra hepatitis A y B.
- Realizar una correcta higiene de manos.
- Consumir agua potable y alimentos seguros.
- Utilizar preservativo en las relaciones sexuales.
- Evitar compartir elementos cortopunzantes como agujas, máquinas de afeitar o cepillos de dientes.
- Asegurarse de que los procedimientos médicos, odontológicos, estéticos o de tatuajes se realicen con material estéril.
En el caso de las hepatitis B y C, muchas personas desconocen que están infectadas. Por eso, cuando existen factores de riesgo o indicación médica, realizar un análisis de sangre puede permitir un diagnóstico precoz y el inicio oportuno del tratamiento.
La Dra. Liliana Rolón recomienda realizar una consulta con un profesional de la salud en caso de presenciar síntomas compatibles con hepatitis, si se tuvo contacto con una persona diagnosticada o si existió una situación de exposición de riesgo. La consulta temprana permite orientar los estudios necesarios y definir las medidas más adecuadas para cada situación.