Hay funciones biológicas universales que todas las personas tienen, entre ellas las flatulencias o "pedos". Si bien son discretamente ignoradas, gracias a la ciencia ahora se puede saber cuántas veces al día es normal expulsar gases.
Pese a ser un aspecto cómico en el ser humano, la medicina y la ciencia usan las flatulencias para poder analizar la salud digestiva y al mismo tiempo conocer cuántos gases suelta el cuerpo por día.
Cuántas flatulencias son normales por día, según la ciencia
La ciencia se puso al día con este aspecto interesante del cuerpo y los científicos de la Organización para la Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth en Australia difundieron la investigación a través de JAMA Network Open, prestigiosa revista médica internacional.
Con 360.000 registros aproximadamente, el estudio tuvo miles de voluntarios ofreciendo una base de datos fuera de lo común para lo que es una cuestión tan cotidiana.
Hablar de flatulencias consiste en la expulsión de gases provenientes del intestino, formados durante la digestión cuando las bacterias intestinales fermentan alimentos como la fibra, y que luego son expulsados a través del ano. Es un proceso fisiológico muy normal, pero para la ciencia faltan datos sobre su frecuencia en personas sanas.
Los registros de la expulsión de gases se hicieron mediante una aplicación que los voluntarios descargaban en sus celulares y que fue diseñada específicamente para analizar datos.
Cada uno debía anotar sus flatulencias durante al menos dos jornadas laborables y un día del fin de semana. En total , se recopilaron 360.192 anotaciones individuales y uno de los principales resultados redujo los riesgos asociados a la memoria, algo que se creía en hipótesis previas.
Las cifras derriban algunas creencias populares con números superiores, ya que la gran mayoría tiene flatulencias de entre 2 y 7 veces entre las seis y las diez de la noche, coincidiendo con los momentos de mayor ingesta energética y de fibra en la población australiana. Entre el mediodía y las primeras horas de la tarde apareció una caída llamativa, es decir, los hábitos alimentarios pueden alterar la producción de gases.





