Estación Espacial Internacional: cómo se construyó el laboratorio más extraordinario de la historia y por qué sigue cambiando la ciencia

Desde hace más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional gira alrededor de la Tierra a 28.000 kilómetros por hora. Allí viven astronautas de distintos países que realizan experimentos imposibles de hacer en nuestro planeta y preparan el camino para los futuros viajes a la Luna y Marte

Un sueño que unió al mundo. En plena Guerra Fría, Estados Unidos y la Unión Soviética competían ferozmente por conquistar el espacio. Sin embargo, tras la caída del bloque soviético ocurrió algo impensado: antiguos rivales decidieron construir juntos la estructura más compleja jamás ensamblada fuera de la Tierra.

Así nació la Estación Espacial Internacional (ISS), un proyecto que reúne a cinco agencias espaciales:

  • NASA (Estados Unidos)
  • Roscosmos (Rusia)
  • ESA (Europa)
  • JAXA (Japón)
  • CSA (Canadá)

En total participan 15 países. Nunca antes tantas naciones habían desarrollado conjuntamente una infraestructura científica de semejante magnitud.

Estación Espacial ISS. Secuencia del ensamblaje con un transbordador espacial acoplado.

Estación Espacial ISS. Secuencia del ensamblaje con un transbordador espacial acoplado.

Un rompecabezas construido en el espacio

La ISS no fue lanzada de una sola vez. Cada uno de sus módulos fue enviado al espacio mediante decenas de misiones realizadas principalmente por los transbordadores espaciales estadounidenses y los cohetes rusos Proton y Soyuz.

Entre 1998 y 2011 se realizaron más de 40 vuelos de ensamblaje. Los astronautas efectuaron más de 270 caminatas espaciales, muchas de ellas de más de seis horas, para conectar cables, instalar paneles solares, brazos robóticos y nuevos laboratorios.

En lugar de construirla en la Tierra y lanzarla, hubo que armarla pieza por pieza mientras orbitaba el planeta.

Un laboratorio que nunca deja de moverse

La ISS orbita la Tierra a unos 400 kilómetros de altura. Pero lo más sorprendente no es su altura, sino su velocidad.

Viaja a aproximadamente 28.000 kilómetros por hora, completando una vuelta al planeta cada 90 minutos.

Eso significa que:

  • los astronautas ven unos 16 amaneceres por día
  • la estación recorre cerca de 680 millones de kilómetros por año
  • desde 1998 ha recorrido miles de millones de kilómetros.

Mientras una persona duerme una noche completa, la estación da alrededor de cinco vueltas completas alrededor del planeta.

Un astronauta realizando un experimento en el laboratorio Destiny o Columbus.

Un astronauta realizando un experimento en el laboratorio Destiny o Columbus.

Más grande de lo que muchos imaginan

Aunque desde la Tierra parece un simple punto brillante, la ISS es enorme.

Algunas cifras impresionantes:

  • pesa cerca de 420 toneladas
  • mide aproximadamente 109 metros de largo
  • posee una superficie similar a la de un campo de fútbol
  • sus paneles solares generan entre 75 y 120 kilovatios de electricidad
  • su volumen habitable supera al de una casa de seis habitaciones.

Actualmente es el objeto construido por el ser humano más grande que orbita la Tierra.

¿Qué hacen allí arriba?

La ausencia de gravedad convierte a la ISS en un laboratorio imposible de replicar en la Tierra.

En microgravedad ocurren fenómenos físicos completamente distintos.

Por eso se estudian:

Medicina

Los astronautas pierden masa ósea y muscular de manera acelerada.

Eso permite comprender mejor enfermedades como:

  • osteoporosis
  • pérdida muscular
  • envejecimiento

Muchas investigaciones ya ayudaron al desarrollo de nuevos tratamientos médicos.

Biología

Se analiza cómo crecen:

  • bacterias
  • virus
  • plantas
  • células humanas

Estos estudios sirven para desarrollar medicamentos y comprender cómo respondería la vida durante un viaje a Marte.

Física

Sin gravedad pueden observarse fenómenos que normalmente quedan ocultos.

Se investigan:

  • dinámica de fluidos
  • combustión
  • formación de cristales
  • comportamiento de nuevos materiales

Tecnología

En la ISS se prueban equipos que luego utilizarán futuras misiones espaciales.

Por ejemplo:

  • reciclaje de agua
  • generación de oxígeno
  • inteligencia artificial
  • robótica
  • impresión 3D
  • nuevos paneles solares
La famosa Cúpula (Cupola), con la Tierra vista desde sus siete ventanas.

La famosa Cúpula (Cupola), con la Tierra vista desde sus siete ventanas.

Descubrimientos que llegaron hasta nuestra vida cotidiana

Aunque muchos creen que la ISS solo sirve para estudiar el espacio, gran parte de las investigaciones terminan beneficiando a quienes vivimos en la Tierra.

Entre ellas:

  • mejoras en equipos médicos
  • sensores más precisos
  • avances en tratamiento del cáncer
  • nuevos materiales ultralivianos
  • mejores sistemas de purificación de agua
  • investigaciones sobre vacunas
  • desarrollo de agricultura en ambientes extremos

Un paso hacia Marte

Quizás el mayor aporte de la ISS no sea un descubrimiento puntual.

Es haber demostrado que los seres humanos pueden vivir durante meses —e incluso más de un año— fuera del planeta.

Los científicos aprendieron:

  • cómo afecta el aislamiento
  • cómo cambia el cerebro
  • cómo responde el sistema inmunológico
  • cuánto se deterioran músculos y huesos
  • cómo reciclar casi todos los recursos disponibles

Toda esa experiencia será fundamental cuando lleguen las primeras misiones humanas hacia Marte.

¿Está llegando a su final?

Después de más de 25 años de funcionamiento continuo, la ISS comienza a mostrar signos de envejecimiento.

Los socios internacionales planean mantenerla operativa hasta aproximadamente 2030, tras lo cual se prevé una reentrada controlada sobre una zona remota del océano Pacífico.

Su sucesora no será una única estación internacional, sino varias plataformas comerciales desarrolladas por empresas privadas, mientras que la exploración de largo alcance se concentrará en la futura estación lunar Gateway, que apoyará las misiones del programa Artemis hacia la Luna.

El dato que sorprende

Desde la Tierra puede verse a simple vista.

No hace falta un telescopio.

En noches despejadas aparece como un punto blanco muy brillante que cruza el cielo de horizonte a horizonte en apenas unos minutos, sin parpadear como lo hacen los aviones.

En realidad, mientras la observamos pasar, dentro de ella puede haber hasta siete astronautas realizando experimentos científicos a casi 28.000 km/h, a unos 400 kilómetros sobre nuestras cabezas.

10 datos increíbles de la ISS

  • Lleva más de 25 años habitada de forma continua.
  • Da una vuelta a la Tierra cada 90 minutos.
  • Viaja a 28.000 km/h.
  • Se construyó con más de 40 misiones de ensamblaje.
  • Más de 280 astronautas de una veintena de países la han visitado.
  • Sus paneles solares ocupan un área comparable a la de un Boeing 777.
  • Recicla gran parte del agua que utiliza, incluso la humedad del aire y la orina, para reducir al mínimo los suministros desde la Tierra.
  • Se realizaron allí más de 4.000 investigaciones científicas.
  • Se encuentra a unos 400 km de altura.
  • Es el laboratorio científico más caro jamás construido, con un costo estimado superior a los 150.000 millones de dólares.