La reciente actividad sísmica en países vecinos como Colombia y Venezuela ha vuelto a poner bajo la lupa la realidad tectónica de la Argentina. En el centro de la escena aparece Mendoza, junto con San Juan, que concentra la mayor atención de los especialistas por la alta probabilidad de sufrir un terremoto.
Cuál es la probabilidad real de un terremoto destructivo en Mendoza y de cuántos grados podría ser
Ante la recurrente incertidumbre sobre la actividad sísmica en la provincia, la ciencia advierte que Mendoza se encuentra en una zona de riesgo

La ciencia enfatiza la mitigación del impacto, no la predicción exacta de los terremotos. Imagen ilustrativa.
La pregunta que surge en muchos casos ante cada temblor es: ¿cuál es la probabilidad real de que nuestra provincia sufra un moviemiento sísmico destructivo y de cuánto podría ser?
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El mapa del INPRES: La realidad de la "Zona 4"
Es fundamental diferenciar el alarmismo de la información técnica. Según la zonificación actualizada por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) en 2022, el norte de Mendoza, incluida su capital, se encuentra en la Zona 4, clasificada como el nivel de mayor peligrosidad sísmica del país.
Esta categoría no debe leerse como una predicción de una fecha próxima, sino como una medida técnica: indica que, por la naturaleza de las fallas geológicas activas que atraviesan nuestro suelo, la probabilidad de movimientos de gran intensidad es estadísticamente elevada.
En este escenario, el peligro no es una especulación, sino una condición latente y permanente. Hablando de datos, los geólogos especialistas advierten que las fallas activas locales podrían derivar en sismos de entre 7 y 7,5 grados de magnitud.
Antecedentes latentes en la memoria
Justamente este es el número en el que se basa el más grave historial sísmico de la región, marcado por tragedias como el terremoto de 1861, que destruyó la antigua ciudad de Mendoza, y el sismo de 1985, aún presente en la memoria colectiva de los mendocinos.
Expertos como el geólogo Javier García subrayan que, aunque estos eventos son posibles en el corto plazo geológico, la ciencia actual carece de herramientas para determinar con exactitud cuándo ocurrirán. La premisa es clara: el sismo no se puede predecir, pero sí se puede, y se debe, mitigar su impacto.
Dicho esto, y en otras palabras, la alerta permanente debe traducirse en acciones preventivas, sin generar ningún tipo de pánico y con la responsabilidad de cada uno de los habitantes de Mendoza.
En pocas palabras
- Mendoza en Zona 4: la provincia se ubica en un área de alto riesgo sísmico según el INPRES.
- Probabilidad de sismos: se advierte sobre la posibilidad de movimientos de entre 7 y 7,5 grados de magnitud.
- Prevención sísmica: la ciencia enfatiza la mitigación del impacto, no la predicción exacta de los terremotos.