El vacío es, sin duda, uno de los cortes de carne preferidos por los amantes del buen asado. Junto a las costillas y el matambre, se disputan casi siempre el top 3 en la parrilla.
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El asado argentino siempre tiene que tener vacío, corte de carne que casi siempre se sirve al final, en lonjas de tiernas y jugosas, que se desarman en la boca por su terneza.
Los comensales saben muy bien que cuando están frente a un vacío, está garantizada la calidad y el sabor.
Para que todo asador, principiante o experimentado, logre sacar de la parrilla un vacío exquisito y que sea “una manteca”, es útil tomar varias recomendaciones.
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Corte de carne para el asado: cómo hacer para que el vacío quede como “una manteca”
Hay muchas técnicas que se recomiendan para que el vacío quede más tierno que nunca en la parrilla y se convierta en el rey absoluto del asado.
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Consejos para la cocción del vacío, una carne que es manjar para el asado:
- El vacío tiene que cocinarse sí o sí entero y nunca cortado en dos o más partes. De hacerlo, perderá los jugos esenciales, que influirán en la formación de su excelente sabor y terneza.
- Se recomienda que el vacío pese entre 2 kilos y 2 kilos y medio, en un asado calculado para 4 o 5 personas.
- El vacío tiene que cocinarse por un tiempo prolongado, a fuego muy lento, casi al resplandor de las brasas.
- El vacío tiene un cuero que jamás debe ser retirado, ya que de hacerlo, probablemente se perderán los ricos jugos y puede llegar a salir seco tras su cocción.
- Es clave sazonarlo con una salmuera. Este ingrediente penetrará mejor y hará que el asado sea más saludable.
- Primero se debe cocinar del lado del cuero hasta obtener un dorado uniforme, para luego darlo vuelta y terminar la cocción lentamente. No hay que pincharlo nunca, para que no se derramen los jugos y se pueda al final se pueda cortar “con cuchara”.






