Los colegios y jardines maternales privados indicaron que el 60% de los padres dejó de pagar la cuota, por lo que apelan a la solidaridad de los padres para regularizar la situación por diferentes medios, para que los establecimientos puedan hacer frente a impuestos, sueldos, alquileres y servicios.
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Fernando Bertonati, representante legal de los colegios del Arzobispado, indicó a Noticiero 7: “Todos los equipos directivos seguimos acompañando el proceso de enseñanza y aprendizaje, seguimos garantizando ese servicio y mejorando semana a semana lo que podemos brindar en esta alianza con los padres, que fue fundamental en este tiempo”.
Siguió: “También entendemos la situación compleja que se está viviendo y ofrecimos distintos medios y formas de pago de las cuotas para que los padres estén un poco más tranquilos y también apostamos que haya una respuesta solidaria por aquellos que pueden sostener las cuotas para que no se vean comprometidas las instituciones, ya que hubo una baja significativa del pago de cuotas, sobre todo porque se pagan en nuestros colegios”.
Bertonati contó que le pidieron al Gobierno una excepción para que una o dos veces por semana las administraciones de los colegios abran por turnos para que los padres puedan acercarse a pagar, “porque muchos tienen la voluntad de pagar y no pueden hacerlo por las restricciones”.
Por otra parte, Verónica Díaz, directora de un jardín maternal explicó que las puertas de estos establecimientos cerraron el 16 de marzo por las medidas de aislamiento social y obligatorio impuestas por el presidente Alberto Fernández.
“Dependemos pura y exclusivamente para nuestro funcionamiento del pago de las cuotas mensuales que las familias abonan en nuestras instituciones”, resaltó Díaz y agregó: “Como no formamos parte de la educación formal no recibimos ningún subsidio de Gobierno ni de la DGE por eso en este momento nuestra economía se ve profundamente resentida”.
Explicó que, como le pasa a la gran mayoría, tienen “gastos fijos como el pago de sueldos a nuestro personal, cargas tributarias, seguros, servicios de emergencia, alquileres y demás, y nos es imposible hacerlo si no contamos con el aporte mensual de la cuota de nuestros pequeños”.
“Muchos papás no nos soltaron las manos y siguieron colaborando con nuestras instituciones porque saben que nos necesitaran cuando todo esto pase y retomen las actividades laborales. Pero otros padres, por diferentes motivos, decidieron desvincular a sus pequeños de nuestras instituciones. Por ello, la situación es bastante difícil de sostener”, sostuvo Verónica Díaz.
Además, contó que directoras de jardines maternales se unieron y pidieron hablar con funcionarios a nivel nacional y provincial, “y hemos sido escuchadas por diferentes personas. Se tratan algunos proyectos y están viendo de qué manera poder ayudarnos para sostenernos hasta que esto pase”.
Pero aclaró: “No hay aún una solución concreta o posibilidad concreta, sino simplemente varios puntos de diálogo abierto que es muy importante para nosotros porque queremos tener nuestras puertas abiertas y recibir a nuestros pequeños cuando todo vuelva a la normalidad”.
