Su testimonio

Es mendocina y fue apropiada por un ex comisario la nieta recuperada que aparece en el video del gobierno

Miriam Fernández, hija de desaparecidos, aportó su testimonio y puso en debate la memoria sobre la dictadura y el rol de su apropiador, un ex comisario condenado

La nieta recuperada 127, Miriam Fernández, hija de mendocinos desaparecidos durante la última dictadura, es la voz de uno de los testimonios en el video oficial por el 24 de marzo, cuya difusión volvió a generar controversia entre organismos de derechos humanos a 50 años del golpe militar. En la pieza audiovisual impulsada por el gobierno nacional, Fernández brinda su testimonio y se refiere al proceso de restitución de su identidad.

La aparición de Fernández se inscribe en la estrategia oficial de promover una “memoria completa” sobre los años '70, en un contexto de fuerte disputa política y simbólica por la interpretación del pasado reciente. En el video, la mujer relata su historia personal y expone su mirada sobre lo ocurrido durante la última dictadura.

Apropiada por un ex comisario del D2

Fernández es hija de una pareja desaparecida en el centro clandestino de detención La Perla y fue apropiada durante el terrorismo de Estado. Su identidad fue restituida décadas después gracias al trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo, que la identifica como la nieta 127. Su caso fue además objeto de investigaciones judiciales y derivó en condenas contra los responsables de su apropiación.

Se trata de la hija de María del Carmen Pichona Moyano y Carlos Poblete, una pareja que desapareció en San Juan -antes habían vivido en Mendoza- durante la última dictadura militar.

La nieta se había criado bajo el ala de represores. Según se probó en el juicio, Armando Fernández, quien tiene varias condenas por crímenes de lesa humanidad, fue quien la apropió un par de días después de nacer en la ESMA, el centro clandestino de detención radicado en Buenos Aires que es considerado el más grande y cruento de ese período oscuro.

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María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, secuestrados y desaparecidos en 1977.

María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, secuestrados y desaparecidos en 1977.

La chica fue inscripta el 7 de julio de 1977 en un registro civil de Dorrego. Armando Fernández dijo ser su padre y Yolanda Luffi, su madre. Testigos del acto fueron los expolicías Abelardo Garay y Eduardo Smaha -este último falleció, por eso no llegó a juicio-.

Miriam Fernández recuperó su identidad tras un proceso atravesado por dudas, análisis genéticos y causas judiciales que avanzaron en paralelo con su historia personal. Su caso también formó parte de juicios por delitos de lesa humanidad vinculados a apropiación de menores durante la dictadura.

La inclusión de su testimonio en el video oficial fue leída por sectores críticos como un intento del gobierno de respaldar su narrativa sobre los derechos humanos, mientras que desde el oficialismo sostienen que busca ampliar las voces dentro del debate.

En este escenario, la figura de la nieta 127 vuelve a quedar en el centro de la discusión pública, en un nuevo aniversario del golpe de Estado, donde la memoria, la justicia y la interpretación histórica continúan siendo ejes de confrontación política.

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Miriam Fernández, la nieta 127. La mendocina, que nació durante el cautiverio de su luego desaparecida madre, trata de reconciliar su vida y la relación con sus dos familias -la biológica y la adoptiva- para vivir su vida y cuidar a su propio hijo.

Miriam Fernández, la nieta 127. La mendocina, que nació durante el cautiverio de su luego desaparecida madre, trata de reconciliar su vida y la relación con sus dos familias -la biológica y la adoptiva- para vivir su vida y cuidar a su propio hijo.

El prontuario del excomisario Armando Fernández, condenado por la apropiación de la nieta 127

Mientras el gobierno nacional difunde el testimonio de Miriam Fernández en su reciente video oficial por el 24 de marzo, registros judiciales en Mendoza vuelven a poner el foco sobre el pasado de su apropiador, el excomisario Armando Osvaldo Fernández, condenado por delitos de lesa humanidad.

Fernández integró el Departamento de Informaciones D2 (ahora Espacio de la Memoria) de la Policía de Mendoza, señalado como uno de los principales centros clandestinos de detención y tortura de la provincia durante la dictadura. Allí se desempeñó en tareas de inteligencia, particularmente en el área de “Explotación”, dedicada a procesar información obtenida bajo tormentos para la persecución de militantes, según reconstrucciones judiciales y del portal Lesa Humanidad Mendoza.

Antes de su condena por la apropiación de la nieta 127, el exoficial ya había sido sentenciado a prisión perpetua en el marco de juicios como la megacausa Mendoza, por delitos que incluyeron privación ilegítima de la libertad, tormentos y homicidios.

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El excomisario Armando Fernández, condenado por la apropiación de la nieta 127 y varios crímenes de lesa humanidad.

El excomisario Armando Fernández, condenado por la apropiación de la nieta 127 y varios crímenes de lesa humanidad.

En relación con la apropiación, la Justicia determinó que Fernández y su esposa inscribieron como hija propia a la bebé nacida de María del Carmen Moyano y Carlos Poblete, ambos secuestrados y desaparecidos en 1977, mediante documentación falsa que ocultó su verdadera identidad.

Si bien en una primera instancia recibieron penas menores, una revisión posterior de la Cámara Federal de Casación Penal consideró que la calificación legal era insuficiente frente a la gravedad de los hechos. En consecuencia, se dictó una nueva sentencia que elevó las condenas: Fernández recibió 10 años de prisión por supresión de estado civil y alteración de identidad, en el marco de un delito continuado.

El fallo también dio por acreditado que la niña fue entregada al excomisario como parte del plan sistemático de apropiación de menores durante la dictadura, en función de su rol dentro del aparato represivo que operaba en centros clandestinos como la ESMA y La Perla.