Tener un árbol frutal en casa puede ser todo un desafío, ya que dependiendo la especie necesita algún cuidado específico. A pesar de que hay que invertir tiempo y trabajo, no hay nada más reconfortante que tener tus propias frutas caseras y frescas en el jardín del hogar.
Cómo cultivar un árbol de naranjas para conseguir fruta fresca y deliciosa en casa
¿Requiere sol o sombra? ¿Se cultiva en el sustrato o en una maceta? En esta nota te contamos todo lo que tienes que saber sobre el árbol de naranjas

El nombre científico del árbol de naranja o naranjero es Citrus × sinensis. Imagen: Pixabay
Si te interesa cultivar un árbol de naranjas, naranjo o naranjero, este artículo podría ser de utilidad. Te dejamos una guía de recomendaciones para que incorpores esta especie en tu jardín y aproveches de sus frutos para preparar deliciosas recetas, un jugo exprimido, un trago de coctelería, un budín, un postre o incluso un pollo a la naranja.
Características del árbol de naranjas
El naranjo o Citrus x sinensis es un árbol frutal con un cultivo muy extendido. Su nombre científico contiene una x, que indica que no es una especie natural como tal, sino que investigaciones genéticas recientes han demostrado que es un híbrido de diferentes especies frutales naturales que el ser humano creó buscando mejorar el fruto.
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Esta especie crece en forma de árbol mediano, de unos tres o cinco metros de altura, aunque en condiciones ideales puede alcanzar mayor tamaño. Tiene un tronco cilíndrico color verde, que a medida que crece adquiere tonos grisáceos.
Tiene hojas perennes y ovales, acompañadas de espinas. Durante la primavera, produce unas delicadas y pequeñas flores blancas llamadas azahar, que desprenden un aroma agradable. Su fruta, la naranja, es mundialmente conocida, de color anaranjado brillante y de forma redonda. En su interior contiene gajos.
Cuidados del naranjo
- Ubicación y luz: estos árboles necesitan entre seis y ocho horas de luz solar directa al día. Se recomienda evitar áreas con sombra prolongada o vientos fuertes.
- Suelo: el naranjo prefiere suelos ricos en materia orgánico y con buen drenaje. Es posible cultivar un naranjo en maceta, y de hecho, es una excelente opción para protegerlo del frío y controlar su tamaño. Aunque, cuando crezca demasiado deberías trasplantar al suelo a un terreno amplio, donde las raíces puedan expandirse.
- Riego: los naranjos necesitan un riego regular, especialmente durante la temporada de crecimiento y cuando son jóvenes. El riego debe ser profundo y permitir que el suelo se seque ligeramente entre riegos. Es importante evitar el encharcamiento, ya que puede causar pudrición de raíces.
- Poda: la poda es importante para darle forma al árbol, eliminar ramas secas o enfermas, y mejorar la circulación del aire y la penetración de luz solar. El momento adecuado para podar es a finales del invierno o principios de la primavera, antes de que comience el nuevo crecimiento.