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Científicos identifican una nueva isla en una exploración reciente a la Antártida

Una pequeña isla cubierta de hielo, oculta durante años en el Océano Austral, fue finalmente identificada por científicos tras ser confundida inicialmente con un iceberg.

Hasta ese momento, las cartas náuticas no la registraban como una formación independiente en esa zona de la Antártida. Era apenas una sospecha difusa, una irregularidad sin nombre en medio del blanco.

Isla descubierta por alemán Polarstern (1)

Científicos identifican una isla nunca antes registrada en una exploración reciente

El hallazgo de la isla ocurrió durante una misión dedicada a estudiar las corrientes del Océano Austral y los cambios del hielo marino. El clima, impredecible como suele ser en esas latitudes, obligó a modificar el rumbo. Al principio, parecía un iceberg más. Pero algo no encajaba. Cuando los investigadores observaron con más atención, entendieron que no flotaba. Era tierra firme, asomando entre el hielo.

El Polarstern se acercó lo suficiente como para rodearla, mientras un sonar exploraba el fondo marino y un dron capturaba imágenes desde el aire. Con esos datos, lograron reconstruir digitalmente la forma y relieve de la isla. Ya no había dudas, no era un fragmento errante de hielo, sino una isla propiamente dicha. Curiosamente, su ubicación exacta en medio de la Antártida todavía no se ha hecho pública. El proceso de validación y actualización cartográfica internacional sigue en marcha.

Isla descubierta por alemán Polarstern

¿Cómo es esta isla que investigan en medio de la Antártida?

La región donde apareció esta isla no es cualquier lugar. Es un espacio clave para entender cómo evoluciona el hielo antártico y qué nos dice sobre el clima del planeta. Desde 2017, diversas investigaciones han detectado una disminución notable en la extensión del hielo marino en ciertas zonas, vinculada al aumento de la temperatura de las aguas superficiales.

La isla no es grande: unos 130 metros de largo por 50 de ancho, elevándose apenas 16 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, su presencia es contundente. No es hielo pasajero, sino una estructura sólida, persistente.

En los últimos años, el retroceso del hielo ha dejado al descubierto territorios antes invisibles, obligando a redibujar mapas y repensar lo que creíamos conocer. Algunas de estas formaciones aparecen por el deshielo, otras, por movimientos geológicos o actividad volcánica bajo el mar.

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