A casi tres meses de la instalación de las estaciones meteorológicas en el cerro Aconcagua, los sensores comenzaron a registrar datos impactantes. El pasado 8 de mayo a las 8 pm se alcanzó la temperatura más baja hasta ahora, con -33,2°C. En tanto, el 9 de mayo a las 3 am, se registró la ráfaga de viento más fuerte: 151 kilómetros por hora.
Científicos detectaron una temperatura de -33,2º en el Aconcagua gracias a los nuevos sensores
La temperatura es la más baja desde fines de febrero cuando se instalaron las estaciones de meteorología. Además se captaron ráfagas de 150 km/h en el Aconcagua

Parte de la expedición de científicos que colocaron los sensores en el cerro Aconcagua, en febrero pasado. En este caso, en la cumbre.
Foto: Pablo BetancourtAmbos registros marcan un hito en la historia reciente de observación climática en la montaña más alta de América, ubicada a 6.962 metros sobre el nivel del mar.
Las estaciones fueron instaladas en febrero pasado como parte del Proyecto Wayra, una expedición científica internacional liderada por investigadores de Argentina, Estados Unidos y el Reino Unido.
Recomendadas
Proyecto Wayra, red de sensores en el Aconcagua para entender el clima
La expedición, formalmente llamada Proyecto Wayra, culminó con éxito el 18 de febrero. El objetivo principal fue instalar cinco estaciones meteorológicas en puntos estratégicos del Aconcagua: Plaza de Mulas (4.300 msnm), Plaza Argentina (4.200 msnm), el glaciar Horcones Superior (4.350 msnm), Nido de Cóndores (5.580 msnm) y en cercanías de la cumbre, a 6.940 msnm. Esta última se convirtió en la estación meteorológica más alta de América.
Participaron especialistas del Conicet, a través del Ianigla, junto a científicos de la Universidad de Nevada en Reno (EE. UU.) y del King’s College de Londres.
Las estaciones fueron donadas por reconocidas empresas internacionales y la expedición fue financiada principalmente por la Universidad de Nevada.
Monitoreo en tiempo real de los datos meteorológicos en el Aconcagua
Además de permitir el monitoreo en tiempo real de las condiciones extremas del Aconcagua, el proyecto busca estudiar fenómenos críticos como la sequía que afecta desde hace 15 años a los Andes Centrales.
Los datos obtenidos serán clave para planificar el uso del agua en una región que depende de los glaciares para su abastecimiento.
Desde el Conicet explicaron que esta red de observación beneficiará también a los productores agrícolas locales y mejorará la gestión del Parque Provincial Aconcagua, al hacer más seguras las expediciones de montañistas. El equipo científico fue liderado por el climatólogo Baker Perry, Pierre Pitte (Ianigla-Conicet) y Tom Matthews, del King's College de Londres, todos exploradores de National Geographic.