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Científicos advierten que el fenómeno de El Niño podría ser el más fuerte en 140 años

Científicos prevén que este evento climático alcance niveles históricos durante 2026 y 2027, con consecuencias notables en el clima mundial

Editado por Francisco Pérez Osán
perez.francisco@diariouno.com.ar

Varios modelos de predicción meteorológica señalan la formación de un El Niño de gran intensidad para finales del año actual. La preocupación de los científicos aumentó luego de que el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio publicara datos sobre el incremento de la temperatura en el océano. Según estas proyecciones, el mundo enfrenta la posibilidad de observar el ciclo más potente registrado desde finales del siglo XIX.

Las oficinas meteorológicas oficiales, como la NOAA, estiman una probabilidad del 62% para el desarrollo de este fenómeno climático. El doctor Paul Roundy, especialista en ciencias atmosféricas, resaltó que la evidencia actual apunta a un evento sin precedentes en la historia moderna. Esta situación alterará los patrones de lluvias y temperaturas en diversos continentes durante los próximos dieciocho meses.

Un evento de categoría "super" ocurre cuando las temperaturas en el Pacífico tropical superan los dos grados por encima del promedio habitual. Al sumarse a la tendencia de calentamiento global, los años 2026 y 2027 podrían figurar como los más calurosos que la humanidad haya documentado. Las consecuencias directas incluyen una mayor frecuencia de tormentas y cambios drásticos en los ciclos de sequía.

el niño

Los científicos ya tienen predicciones sobre el fenómeno de El Niño.

Alteraciones en el clima global

La presencia de El Niño suele reducir la actividad de huracanes en el océano Atlántico, pero aumenta considerablemente las formaciones ciclónicas en el Pacífico oriental. El pronóstico indica que estas variaciones afectarán la vida cotidiana y las actividades productivas. Los especialistas sugieren que la humanidad debe prepararse para un periodo de condiciones climáticas extremas y muy variables.

En las costas de Estados Unidos, los cambios resultarán evidentes según la región y la estación del año. Durante el invierno, California suele recibir más oleaje y precipitaciones, mientras que el noroeste del Pacífico registra vientos menos intensos. El fenómeno climático genera aguas más cálidas en zonas donde habitualmente las temperaturas son bajas, modificando el ecosistema marino local.

El aumento en la actividad de las tormentas favorece la llegada de marejadas más constantes y potentes hacia las playas. Este pronóstico entusiasma a ciertos sectores vinculados al deporte, aunque también despierta alarmas por posibles inundaciones. La última vez que ocurrió un evento de magnitud similar, las construcciones cercanas al mar sufrieron daños importantes por el avance del agua.

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