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Científico no da crédito: encuentra un atajo hacia Marte que podría acortar el viaje a la mitad

Un científico encontró, sin buscarlo, un método que permitiría llegar a Marte y volver a la Tierra en menos de un año

Actualmente, llegar a Marte toma entre siete y 10 meses. Debido a que la Tierra y Marte se alinean cada 26 meses, los astronautas esperan una ventana de regreso, extendiendo el viaje a casi tres años.

Sin embargo, un nuevo descubrimiento sugiere que estimaciones orbitales tempranas de asteroides cercanos a la Tierra contienen pistas valiosas para diseñar rutas más rápidas. "Tal vez esto pueda cambiar la idea de que necesitamos más de dos años para ir a Marte y volver", dijo Marcelo de Oliveira Souza, autor del estudio.

Un descubrimiento accidental

Souza tropezó con la idea en 2015 mientras estudiaba asteroides. El objeto 2001 CA21 captó su atención porque estimaciones iniciales sugerían una ruta rara que cruzaba las zonas orbitales de la Tierra y Marte.

ruta marte

El estudio determinó que cambiando de trayectoria, se puede viajar a Marte en mucho menos tiempo. Imagen: Acta Astronautica / Marcelo de Oliveira Souza

Aunque mediciones posteriores refinaron la trayectoria real, su geometría inicial durante la oposición de 2020 insinuó la posibilidad de rutas "ultracortas". "Esto fue una sorpresa, no buscaba esto", dijo el científico.

Souza encontró una oportunidad viable para viajes rápidos usando tecnología de corto plazo. En esa ventana, una misión de ida y vuelta podría completarse en sólo 153 días. En ese escenario, una nave partiría de la Tierra el 20 de abril de 2031, llegaría a Marte en 33 días, pasaría 30 días en la superficie y regresaría a la Tierra en septiembre.

La mecánica del atajo

Souza identificó una alternativa de menor energía dentro de la misma ventana. Esta requiere un lanzamiento a unos 16.5 kilómetros por segundo para una misión de unos 226 días, o unos 7.5 meses: todavía significativamente más corta que los cronogramas de misiones actuales.

El concepto permanece teórico y dependería del diseño de la nave y propulsión. Sin embargo, el método resulta útil para reducir la búsqueda de trayectorias. Las velocidades requeridas son comparables a misiones como New Horizons y podrían estar al alcance de cohetes de próxima generación como Starship o New Glenn.

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