Se trata de un árbol de talla pequeña, cuya altura habitual se sitúa entre los cuatro y seis metros. Su mayor atractivo se disfruta en primavera, cuando se convierte en una nube rosa con flores que aparecen antes que sus hojas.
El árbol del amor (Cercis siliquastrum) es una de las especies más llamativas durante la primavera. Es originario de la región mediterránea y es fácil de cuidar, incluso para jardineros sin experiencia.
Esta especie, dependiendo del país o región, también recibe otros nombres, como árbol de Judas, árbol de Judea, ciclamor o algarrobo loco. Se ha popularizado por sus hojas en forma de corazón, pero sobre todo por sus flores rosa.
A comienzos de la primavera ofrece una llamativa y densa floración de color rosa. Las flores, agrupadas en racimos de tres a seis unidades, pueden permanecer largo tiempo en el árbol una vez secas. En otoño se llena de largas vainas marrones.
Cuidados del árbol del amor
Esta especie arbórea debe ser cultivada en un jardín con suelos calizos, profundos y muy bien drenados. Es amante de la luz, y prefiere los climas cálidos, aunque soporta temperaturas de hasta -10º C.
Resiste bien la sequía, pero no tolera los encharcamiento, ya que se pudren sus raíces. Lo ideal es regar una o dos veces por semana durante el verano, reduciendo la frecuencia en invierno.
Al ser un árbol tan vistoso, se utiliza mucho como elemento ornamental en plazas pequeñas y alineando calles estrechas. Este árbol se debe podar a finales del invierno o principios de la primavera, antes de que brote. Lo ideal es eliminar ramas muertas, cruzadas y flores viejas.
¿Se puede cultivar en maceta?
El árbol del amor se puede cuidar en maceta, aunque debe ser de gran tamaño. Es importante que el recipiente tenga excelente drenaje, además de agregarle un sustrato ligero junto con abono orgánico.






