Los pulmones son el órgano responsable de la respiración de todas las personas, pero ahora, la ciencia advierte que si este falla respirar por el culo también es posible. No se trata de un dicho al azar, sino que un estudio científico lo comprobó.
Ante un problema con un pulmón, recibir oxígeno por el "culo" es posible, según la ciencia
De acuerdo con los avances de la ciencia, oxigenar el cuerpo por el recto sería posible para quienes tengas las vías respiratorias obstruidas

Ante un problema con un pulmón, recibir oxígeno por el "culo" es posible, según la ciencia. Foto Canva
"Ventilación entérica" llaman los científicos a esta técnica. No nos referimos a poder tomar aire por nuestro trasero, aunque parezca una broma este ensayo ganó un premio IgNobel de Medicina luego de demostrar que, al menos, es seguro administrar oxígeno por vía rectal.
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Pero, en algunos casos no siempre es posible intubar, dado que la vía aérea está muy comprometida o porque el pulmón no funciona como debería hacerlo normalmente y eso compromete su estado. Así que, estos casos puso a prueba a los científicos para buscar alternativas que ayuden a oxigenar la sangre y una de ellas es la conocida como "ventilación entérica".
Esta técnica se basa en utilizar otra zona para dar oxígeno, como la rectal, más bien como un apoyo sin sustituir los ventiladores mecánicos y poder usarla en casos de emergencia. El estudio fue probado por el equipo investigador de Takanori Takebe del Cincinnati Children’s Hospital y la Universidad de Osaka y luego publicado en la revista Med.
Cómo funciona la idea de respirar por el recto
Primero se demostró en animales como ratones, ratas y cerdos (podían sobrevivir a entornos con poco oxígeno si sus intestinos recibían perfluorodecalina oxigenada). Este líquido puede transportar oxígeno en concentraciones muy superiores al que puede hacerlo un glóbulo rojo y para comprobarlo lo introdujeron por el recto y que por ende se redujera la necesidad de usar el pulmón para ventilar el organismo.
Una vez probado en animales, la idea era pasar al humano y ver si era algo seguro, pero con éxito los resultados coincidían con lo observado en los animales, y confirman que no hay daño ni inflamación significativa en nuestra mucosa intestinal.