El mundo ha sido testigo de un avance innovador en la ciencia llevando a cabo algo muy esperado por quienes lamentablemente pierden a sus queridas mascotas: ahora se las puede clonar, tal como pasó con la oveja Dolly hace casi 30 años.
La clonación de mascotas se ha vuelto un trámite habitual, pese a tener un precio realmente costoso, pero quienes tiene la oportunidad de hacerlo podrían tener a su mascota de nuevo en casa y en su compañía. Tal como hicieron Paris Hilton y, recientemente, Tom Brady.
No se trata de un proyecto ambicioso, sino del sentimiento devastador de vivir el fallecimiento repentino de un animal tan querido como una mascota.
Cómo es el procedimiento para clonar a tu mascota o animal
En muchos casos, las mascotas son una compañía vital para algunas personas y justo ahí es que en la desesperación, muchos propietarios de mascotas recurren a la clonación en un intento de recuperar a sus seres queridos.
Para clonar a una mascota, el procedimiento no es tan sencillo como nombrarlo, ya que no es pasar el animal por una máquina fotocopiadora y replicadora que se usa en ciencia. Lo que se hace en realidad es extraer óvulos viables de las trompas de Falopio de la hembra que se va a clonar.
Después se inyectan hormonas a una madre sustituta, se implanta el óvulo y se espera, porque no siempre tiene éxito este procedimiento pese a no ser riesgoso para la madre sustituta.
En caso de que todo salga bien, el clon creado mediante este proceso se parecerá más a la mascota original en cuanto a apariencia y comportamiento. Aunque no se asegura que así lo sea su personalidad.
Es decir, si bien la clonación sigue en crecimiento, actualmente los rasgos temperamentales del animal original, como los niveles de actividad y la sociabilidad, coinciden bastante bien con los de los clones, pero otros aspectos, incluidos la forma de ser, el aprendizaje y los factores ambientales son menos consistentes.






