Las rosquitas caseras dulces son una de las recetas de postres más comunes en México y en Estados Unidos. Sin embargo, son una opción perfecta para acompañar el mate, el té o el café de la tarde, y más en los días fríos; en nuestro país. Su preparación es muy sencilla y los ingredientes seguro los tenés en casa.
Su sabor suave y su masa esponjosa por dentro y crocante por fuera, hacen de las rosquitas una de las recetas irresistibles de la abuela. Además, son muy económicas de hacer ¡A cocinar!
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Ingredientes de las rosquitas caseras
- 600 gramos de harina común
- 180 gramos de azúcar
- 200 centímetros cúbicos de leche
- 60 gramos de manteca pomada
- 2 huevos
- 30 gramos de levadura
- Escencia de vainilla o ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de sal
- Aceite para freír
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Cómo hacer rosquitas caseras y muy esponjosas, paso a paso
- En un bowl, poné la leche tibia, un poco de azúcar e hidratá la levadura fresca. Tapá con un film y dejá reposar hasta que espume.
- Armá una corona con la harina en la mesada, agregá la sal en los bordes, sin que toque el centro.
- En el centro, colocá los huevos, la levadura fermentada y la escencia de vainilla o ralladura de limón. Comenzá a integrar todo desde adentro hacia afuera.
- Agregá la manteca pomada hasta que se arme un bollo húmedo y homogéneo. Tapá y dejalo descansar en un lugar cálido, hasta que duplique su tamaño.
- Cortá en pedacitos parecidos, bollalos y dejá descansar nuevamente hasta que vuelta a duplicar su tamaño.
- Armá las rosquitas, colocando aceite en las manos, en caso de que la masa se pegue.
- Calentá el aceite y colocá las rosquitas hasta que estén cocidas (la cocción debe ser larga y lenta teniendo cuidado que el aceite no esté muy caliente).
- Sacalas y ponelas en una fuente con papel absorbente. Finalmente, pasalas por azúcar.
¡Listo! Ya tenés las mejores rosquitas caseras para disfrutar con un rico mate, té, café o lo que más te guste. Animate a preparar este manjar que te salva la merienda.






