El guiso de arroz hecho con carne y verdura, es un verdadero emblema de la mesa de los argentinos. Es esa receta que nos transporta directamente a la infancia, al aroma de la cocina de la abuela y a las reuniones familiares.
Cómo hacer guiso de arroz con carne y verduras: la receta tradicional rápida y fácil
Esta receta de guiso de arroz es rápida, fácil y económica. Lleva carne, verduras o el ingrediente que uno tenga a mano

La receta de guiso de arroz con carne y verduras, es rápida de hacer y es vital para cuidar la economía de la casa.
Además de ser un plato sumamente nutritivo y rendidor, tiene una gran ventaja: se prepara en una sola olla, ensuciando poco y resolviendo el almuerzo o la cena en cuestión de minutos, con simples ingredientes.
Aunque cada familia tiene su "librito" y sus secretos, hoy te traemos la receta tradicional definitiva. Una versión rápida y fácil que garantiza un resultado espectacular: carne tierna, verduras llenas de sabor y un arroz en su punto justo.
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Receta de guiso de arroz con carne y verdura, ingredientes
Para lograr un buen guiso, la clave está en usar ingredientes frescos y los condimentos justos. Tomá nota de lo que vas a necesitar para elaborar esta receta, calculada para 4 personas:
- Carne: 500 g de carne vacuna cortada en cubos (cortes ideales: roast beef, paleta, tortuguita o cuadril).
- Arroz: 1 y ½ tazas de arroz blanco (el de grano largo fino o doble carolina, según tu preferencia).
- Verduras base: 1 cebolla grande, ½ pimiento morrón rojo y ½ pimiento morrón verde.
- Verduras de cuerpo: 1 zanahoria grande y 2 papas medianas.
- Salsa y líquidos: 1 taza de puré de tomate (o tomates perita triturados) y 1 litro de caldo de carne o verduras caliente.
- Condimentos: Sal, pimienta negra, 1 cucharada generosa de pimentón dulce, 1 cucharadita de ají molido y ½ cucharadita de comino (opcional, pero le da el toque especial).
- Aceite: 2 cucharadas (de girasol, maíz o de oliva).
- Para decorar: un puñado de perejil fresco picado.
Receta de guiso de arroz con carne y verdura, paso a paso
La preparación de este plato es lineal y muy sencilla. Seguí estos pasos y el éxito está asegurado:
- La preparación previa: antes de prender el fuego, picá la cebolla y los morrones en cubitos pequeños. Cortá la zanahoria en rodajas finas o medias lunas, y las papas en cubos medianos (no muy chicos para que no se deshagan). Asegurate de tener la carne ya cortada en cubos del tamaño de un bocado.
- El sellado de la carne: en una olla grande, calentá el aceite a fuego medio-alto. Agregá los cubos de carne y doralos por todos sus lados. Este paso es fundamental para encapsular los jugos y darle un sabor profundo a la preparación. Una vez dorada, retirala y reservala en un plato.
- El sofrito, el alma del guiso: en esa misma olla (aprovechando el fondo de cocción de la carne), bajá un poco el fuego y agregá la cebolla y los morrones. Sofreí por unos 5 a 7 minutos hasta que la cebolla esté transparente. Si ves que se seca, podés agregar un chorrito apenas de agua o caldo.
- Integrar y condimentar: volvé a incorporar la carne a la olla junto con los jugos que haya soltado en el plato. Agregá la zanahoria y el puré de tomate. Este es el momento de condimentar: sumá la sal, la pimienta, el pimentón, el ají molido y el comino. Remové bien y dejá cocinar por un par de minutos para que los sabores se amalgamen.
- El momento del caldo y el arroz: verté el caldo caliente en la olla. Cuando rompa el hervor, agregá las papas en cubos y el arroz. Remové suavemente para distribuir todo de manera uniforme.
- La cocción final: bajá el fuego al mínimo y tapá la olla, dejando una pequeña abertura para que escape el vapor. Dejá cocinar durante unos 15 a 18 minutos, o hasta que el arroz y las papas estén tiernos. Revisá de vez en cuando y revolvé suavemente para evitar que se pegue en el fondo. Si notás que el guiso se está secando mucho y el arroz aún está duro, agregá un poco más de caldo caliente.
El secreto del chef: un buen guiso necesita reposo. Una vez que apagues el fuego, dejá la olla tapada durante unos 5 a 10 minutos antes de servir. Esto permite que el arroz termine de absorber los líquidos y los sabores se asienten por completo.
Serví en platos hondos, espolvoreá con un poco de perejil fresco recién picado para darle color y frescura, y acompañá con un buen trozo de pan fresco para "limpiar" el plato. ¡A disfrutar!