tiene historia y hace historia todos los días, año a año, también en el universo artístico. Esto quedó comprobado con una nueva edición, la 13ra, de los Premios UNO Escenario.
Fue un 2016 destacado para los artistas emergentes, sea en teatro, danza, música, artes plásticas o letras. Pero los jóvenes talentos mostraron la noche del martes, en su reunión en el teatro Independencia, que son los maestros sus guías.
Ahí estaban ellos, presentes en persona o en el reconocimiento, para volver a ser celebrados. Maximino Moyano, un gigante de las tablas locales que supo dar batallas para mantenerse en escena, algunas más heavy que otras, como en los "años de plomo". Vilma Vega, la musa de la nueva generación poética y abanderada de los libretos vendimiales.
O Luciana, mendocina de cuna y cantante del mundo, una de las primeras en acunar el término de "hit".
De este presente, el abanderado del año que representa el trabajo, perfeccionamiento y creatividad del resto de los artistas premiados fue Adrián Sorrentino: actor con mayúsculas que ha sudado 25 años entre telones y va por muchos años más.
-Apurado. Ernesto recibió su premio y tuvo que marcharse: actuaba para los vecinos de un barrio del Gran Mendoza.
-En familia. La talentosa artista visual Claudia Camplone asistió junto con su pareja y su bebé recién nacido. Le dio de mamar mientras esperaba subir al escenario para ser distinguida.
