El gobierno nacional formalizó la reglamentación de la Ley reforma laboral a través del decreto 407/2026. La normativa establece un esquema inédito para la confección del recibo de sueldo, el cual deberá transparentar de manera obligatoria el costo total que afronta la parte empleadora en todo el país.
Nuevo recibo de sueldo: cómo cambia con la reforma laboral tras la reglamentación
El gobierno nacional formalizó la reglamentación de la Reforma Laboral que elimina el papel y divide en bloque el nuevo bono de sueldo

Nación exigirá cambios en el bono de sueldo con la reglamentación de la Reforma Laboral.
Los cuatro bloques del nuevo recibo de sueldo
La normativa dispone que el comprobante de haberes deje atrás el tradicional formato de doble ejemplar en papel para consolidar los esquemas de gestión digital. A partir de la entrada en vigencia del texto, las empresas tendrán que reestructurar la liquidación de haberes en cuatro secciones bien definidas para agilizar el control de los organismos fiscales y del propio personal.
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El primer bloque del documento debe contener los datos identificatorios del empleador y del trabajador, tales como las calificaciones profesionales, CUIT y CUIL. El segundo apartado se destinará exclusivamente a detallar las contribuciones y conceptos patronales abonados por la firma. El tercer sector precisará la remuneración bruta, especificando los días trabajados, horas o comisiones, junto con las deducciones legales aplicadas. Finalmente, el cuarto bloque reflejará la remuneración neta, que equivale al monto neto final que percibe el empleado en su cuenta de haberes.
Detalles en el costo del recibo de sueldo
La modificación central de esta reforma apunta a visibilizar los aportes indirectos. El documento deberá incorporar un gráfico de torta o un resumen visual que refleje la composición total del gasto asumido por la compañía. Este requisito busca que el operario identifique con precisión qué porcentaje de la inversión empresaria se destina a su salario líquido y cuánto corresponde a cargas externas.
Dentro de este desglose obligatorio, los conceptos ajenos al sueldo de bolsillo se agruparán en tres rubros mínimos: el componente sindical, la seguridad social y la obra social. De este modo, los recibos de haberes servirán como instrumentos de información sobre el financiamiento real de los servicios y las coberturas, eliminando la opacidad en las liquidaciones convencionales y permitiendo una fiscalización directa de los fondos retenidos por las distintas entidades.
Fin del papel y plazos para el recibo de sueldo
La reglamentación impulsada por la Secretaría de Trabajo elimina la obligación histórica de emitir el documento por duplicado físico. Las organizaciones quedan facultadas para aplicar sistemas digitales o plataformas de firma electrónica, siempre que garanticen la inalterabilidad del archivo y la accesibilidad para el dependiente. Con esta simplificación, se apunta a reducir la burocracia administrativa en el sector privado y a unificar los registros con las bases de datos de la seguridad social.
Además de las modificaciones en los haberes, el paquete normativo abarca pautas para renegociar los convenios colectivos vencidos y digitalizar las justificaciones de ausentismo mediante un registro médico interoperable. El esquema global de la reforma, que incluye la puesta en marcha del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), prevé un período de transición técnica para que los proveedores de software de liquidación de sueldos adecuen las interfaces al modelo matriz aprobado en los anexos oficiales de la reforma laboral.