"Sabemos que tenemos un país con regiones con muchas diferencias idiosincrásicas y hay un trabajo muy importante, que ya se empezó", dijo Gómez Alcorta en diálogo con CNN radio.
Agregó que consciente de que "hay mayores resistencias en algunos lugares" de la Argentina, el objetivo es hacer que el derecho al acceso a un aborto legal sea una realidad "en cada rincón del país".
En cuanto a los requerimientos del IVE, mencionó que "hay algunas provincias y ciudades donde el sistema de salud puede atender" esas demandas de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en forma inmediata, cuando entre en vigencia la ley, y citó el caso de Santa Fe, que produce en laboratorios estatales el misoprostol, que es la medicación que se utiliza.
"El Ministerio de Salud ya hizo una compra para proveer a todas las provincias con misoprostol y prevé otra adquisición a través del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA)", dijo Gómez Alcorta, y señaló que esa adquisición permite obtener la medicación a "precios muy económicos".
La ministra reconoció que la operatividad de la ley de IVE "va a ser dispar desde el inicio, pero el Gobierno trabajará para que las redes de distribución lleguen a todos lados".
"La ley garantiza el derecho a la objeción de conciencia, entonces habrá que ver en cada lugar donde muchos médicos recurran a eso cómo se construyen las redes de derivación para garantizar el derecho a abortar", consideró.
Por último, la funcionaria evaluó sobre la sanción de la ley que "fue una lucha de décadas", en un "mundo que se dirige hacia pintarse de verde" y destacó que "hubo un trabajo transversal muy importante para llegar hasta acá" y una "clara decisión" del presidente Alberto Fernández.