Sin arresto domiciliario

La fiscalía pidió que el médico que mató a Luciana Montaruli siga preso

Editado por Soledad Segade
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El médico José Alberto Paulos, acusado de chocar a un taxi y provocar la muerte de Luciana Montaruli, tenía 2,79 gramos de alcohol en sangre, cinco veces más de lo permitido por la Ley de Tránsito. Los fiscales pidieron que dicte la prisión preventiva sin el beneficio de prisión domiciliaria.

Se trata del caso ocurrido en la madrugada del sábado 18 de mayo, cuando Luciana Montaruli, de 27 años, viajaba en taxi con su amiga Fernanda Egana, de 24 años, por Acceso Sur y fueron embestidos por atrás por un WV Gol conducido por el médico.

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Por este hecho, el médico de 34 años, fue imputado por homicidio simple con dolo eventual, por la muerte de Luciana, y lesiones leves con dolo eventual por dos hechos, por las heridas que sufrió Fernanda y el taxista.

En la mañana de este jueves, se hizo una audiencia de prisión preventiva, donde los fiscales de Tránsito, Liliana Giner y Darío Tagua, junto a los querellantes, hicieron referencia a la calificación legal de dolo eventual, que prevé una pena de 8 a 25 años, por lo que debería dictarse la prisión preventiva sin beneficio de la modalidad domiciliaria.

El fiscal Darío Tagua sostuvo que esta calificación está basada en “criterios interpretativos de muchísimos autores y muchas jurisprudencias”.

Dijo que se tiene en cuenta la graduación alcohólica que tenía Paulos, la velocidad no precaucional a la que circulaba, aunque aún no se pudo determinar a qué velocidad iba, y eso se suma al hecho de ser médico y tener pleno conocimiento de lo que significa manejar bajo efectos del alcohol.

Relataron que testigos dijeron que circulaba a muy alta velocidad, e incluso el taxista Gabriel Ruiz estimó que el Gol circulaba a 80 kilómetros por hora más que él.

Indicaron que, luego del accidente, Paulos no podía ni hablar por la borrachera, pero que estaba consciente, y que en ningún momento se bajó del auto para auxiliar a las víctimas, a pesar de ser médico y de haber hecho un juramento.

En la inspección del auto de Paulos encontraron siete botellas de cerveza vacías, cinco botellas de vino sin abrir, otras sin etiqueta y un envoltorio de Quilmes.

Los fiscales y la querella coincidieron que, debido a la imputación con dolo eventual, el acusado debe estar en la cárcel durante el proceso y no debe recibir el beneficio de prisión domiciliaria.

Por su parte, el defensor Juan Day, hizo referencia a varios hechos donde conductores alcoholizados, con exceso de velocidad provocaron un accidente seguido de muerte, los cuales fueron calificados como homicidio culposo, lo que prevé una pena de 3 a 6 años, y consideró como una “barbaridad” el dolo eventual impuesto por la fiscalía. Con esto, pidió el cambio de calificación del hecho.

Indicó que cuando Paulos se recuperó en el Hospital, donde estuvo internado una semana, y se dio cuenta de lo que había ocurrido, él mismo renunció a los posibles beneficios que podía solicitar y decidió ir directo a la cárcel hasta que la Justicia así lo considere.

El caso pasó a un cuarto intermedio y se espera que la jueza Laura Alonso resuelva la semana que viene.

El hecho

Cerca de las 6 del sábado 18 de mayo, Luciana Montaruli y Fernanda Egana, volvían a su casa en un taxi, que circulaba por Acceso Sur hacia el Norte.

El VW Gol Trend, al mando de José Paulos, circulaba en el mismo sentido, pero por el carril del medio, cuando a la altura de calle Alsina se lanzó hacia la derecha para tomar esa arteria, a pesar de estar cerrada y debidamente señalizada.

Al darse cuenta de esto, hizo una maniobra brusca para retomar el Acceso Sur y chocó en la parte de atrás al taxi que circulaba por la derecha.

Esto provocó un vuelco y causó la muerte inmediata de Luciana. Su amiga Fernanda, cuando se dio cuenta lo que estaba pasando, expresó cuándo para de dar vueltas esto.

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