Disputa ambiental

En La Pampa aseguran que también habrá que pedirles permiso para abrir la mina Cerro Amarillo

Mientras algunos medios pampeanos expresaron alivio por la postergación del debate en la Legislatura de Mendoza, una fundación de la provincia vecina envió una carta al Senado asegurando que habrá que consultar al COIRCO

Por UNO

Esta semana, el gobernador Sergio Ziliotto (PJ) se acercó una vez más a sectores ambientalistas que plantean reparos ante casi todas las iniciativas mendocinas vinculadas con el agua y los ríos. Entre otros documentos, el mandatario recibió informes de la Universidad Nacional de La Pampa e inició los trámites para iniciar un Inventario de Humedales.

No hubo declaraciones oficiales sobre Cerro Amarillo, es cierto. Pero los académicos pampeanos vienen siguiendo de cerca el estado de sus recursos hídricos y están convencidos de que tienen que prestar máxima atención lo que pase del lado mendocino.

El Gobierno enviará a la Legislatura el proyecto de Cerro Amarillo.jpg
El sitio donde se iniciaría la explotación de cobre está a unos 60 kilómetros de la capital malargüina.

El sitio donde se iniciaría la explotación de cobre está a unos 60 kilómetros de la capital malargüina.

Una carta pampeana en la Legislatura de Mendoza

Así pues, tras los desencuentros por los proyectos hidroeléctricos de Portezuelo del Viento y El Baqueano; más las críticas pampeanas por la mina Potasio Río Colorado, ahora parece que Cerro Amarillo -que extraería cobre en Malargüe- abrirá otro capítulo en la disputa interprovincial.

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La Fundación Chadileuvú (Fuchad), que tiene sede en La Pampa, ya se expidió sobre Cerro Amarillo, que el Ejecutivo mendocino pretendía pasar rápidamente por la Legislatura. La entidad le mandó una carta al senador mendocino y titular de la comisión de Ambiente, Ernesto Mancinelli (Libres del Sur - Cambia Mendoza).

En la misiva -que lleva la firma del presidente de Fuchad, Alberto Goldberg, la fundación solicitó que se integre a la discusión al Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO); y coincidió con algunas posturas que en Mendoza ha planteado la Asamblea Popular por el Agua.

El COIRCO está integrado por todas las provincias que influyen sobre la cuenca del Colorado: Mendoza, Neuquén, La Pampa, Río Negro y Buenos Aires. Se ha visto, además, que ponerlas de acuerdo no es sencillo.

En síntesis, la postura de la organización pampeana -que tiene gravitación sobre el gobierno de la provincia vecina- es que Cerro Amarillo pondría en riesgo los recursos de las provincias que comparten cuencas hídricas en la región.

“Ese yacimiento se encuentra emplazado en una zona de glaciares cuyas aguas van a alimentar el curso del río Grande, perteneciente a la cuenca del río Colorado. Su posible impacto involucra a las cinco provincias condóminas”, insistieron desde Fuchad.

También sostuvieron que los estudios ambientales que ha presentado el oficialismo de Mendoza no han tenido en cuenta la opinión de entes especializados como el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). De acuerdo con los pampeanos, esto no se ha hecho porque el proyecto afectaría glaciares que están protegidos por la Ley 26.639.

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Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa.

Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa.

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Cerro Amarillo y la situación en el Senado de Mendoza

El proyecto minero de Cerro Amarillo, que el mismo Rodolfo Suarez llevó a la Legislatura hace dos semanas con el objetivo de reactivar esa mina de cobre cuanto antes ahora se dilata en pos de lograr que tenga el mayor consenso político posible.

En el Gobierno prefieren que el proyecto de aprobar la declaración de impacto ambiental espere a la opción de avanzar con los propios votos oficialistas y que luego fracase por los cuestionamientos ambientalistas y opositores.

El fantasma de la la fallida reforma de la ley 7.722, que se dio en esta misma época a fines del 2019, dejó una enseñanza en el Gobierno: ningún proyecto minero tiene futuro en Mendoza si no cuenta con el respaldo de todo el arco político y social.

Por eso, pese a la premura para reactivar la mina de Cerro Amarillo antes del fin de la gestión, ahora los senadores oficialistas priorizarán escuchar a técnicos y especialistas, e incluir a algunas propuestas de la oposición, con tal de construir el consenso necesario.

Eso quedó al desnudo este jueves cuando comenzó el debate en las comisiones de Hidrocarburo, Minería y Energía junto a la de Ambiente y Cambio Climático.

En la breve reunión, que duró poco más de una hora, se resolvió citar al director de Minería, Roberto Zenobi y a la directora de Protección Ambiental, Miriam Skalany para que defiendan las potencialidades de esa mina malargüina. Serán las primeras exposiciones de una serie que puede ser larga.