Causa Vialidad

El supremo Adaro sobre la causa de Cristina: "Siempre hay una reserva en las instancias de revisión"

El juez de la Corte mendocina, identificado con el peronismo, reconoció que en Argentina "no tenemos la mejor Justicia" y entonces se preguntó: "Por qué uno no puede desconfiar de los procesos". También hizo referencia a las tensiones entre los ministros locales

El juez de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza Mario Adaro no le escapó al debate por la investigación a Cristina Kirchner que se lleva en el fuero federal. En diálogo con radio Nihuil, el ministro se permitió dudar de los procesos porque "claramente no tenemos la mejor Justicia".

Adaro, que forma parte de la llamada ala peronista de la Suprema Corte, consideró que es "complejo que nuestra Vicepresidenta esté investigada por la Justicia a punto de dictar sentencia y claramente eso también divide al país".

"Uno podría decir 'dejen actuar a la Justicia' pero claramente no tenemos la mejor Justicia porque tampoco tenemos la mejor clase política y todo sale de la sociedad, que es una sociedad es compleja que no cumple las normas básicas", analizó.

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Si bien el ideal es tener una dirigencia virtuosa, dijo Adaro que "hay mucho por mejorar" y entonces se preguntó: "Por qué uno no puede desconfiar de los procesos".

Ahora bien, advirtió que, sea cual fuera la sentencia, "siempre hay una reserva en las instancias de revisión".

Las tensiones en la Corte nacional y en la Corte local

Para Adaro, tanto en la Corte Suprema de Justicia de la Nación como en la Suprema Corte de Mendoza lo que faltan son puentes de diálogo.

"Cuando uno quiere tener esos puentes, es tanta la tensión que es mal leído", consideró Adaro y ejemplificó con lo que sucedió en las últimas horas respecto de la visita del juez de la Corte Ricardo Lorenzetti a Mendoza, que se analizó dentro del marco de los cuestionamientos del peronismo a la Justicia por el enjuiciamiento a Cristina Kirchner.

"Uno organiza una visita y se le da una lectura política errada", dijo Adaro y concluyó: "Pasa entonces que los que tenemos ganas de construir puentes, no hacemos nada porque siempre se busca la intención atrás".

Respecto de las acusaciones entre ministros de la Corte local, que está dividida en supremos peronistas y radicales, Adaro reconoció que "no podemos obviar la extracción de donde uno ha venido pero está claro que esa extracción no tiene que ver con una dependencia". "Y en la construcción de independencia hay tensiones, que no están buenas", dijo.

"La sociedad ve cómo siete personas con sueldos buenísmos se están peleando todo el tiempo", analizó.

Polo Judicial. Suprema Corte de Justicia
El pleno de la Suprema Corte de Justicia y el jefe del Ministerio Público Fiscal en el Polo Judicial.

El pleno de la Suprema Corte de Justicia y el jefe del Ministerio Público Fiscal en el Polo Judicial.

Esas "peleas" tienen que ver con la acusación de Omar Palermo y Mario Adaro al presidente de la Corte Dalmiro Garay de llamados a plenario "de dudosa legalidad" para imponer la mayoría automática oficialista 4 a 3 y revertir sentencias de la Sala Segunda cuando se perfilan adversas a los intereses radicales.

"Con la evidente finalidad de impedir que resuelva la actual composición de la Sala II, con sus jueces naturales, e imponer el bloque hegemónico de la actual integración, se llama a resolver en pleno después de que los votos ya han sido presentados", decía parte del comunicado.

"Tal modo de proceder, sin precedentes en la historia de nuestro Poder Judicial, no solo es de dudosa legalidad, sino que genera un grave daño a la institucionalidad de la provincia y a la legitimidad formal y material de las decisiones de esta Corte", decían los jueces a principios de mes.

Respecto de ello y del proyecto de ley por el que se piensa reformar el funcionamiento del máximo tribunal, Adaro consideró que hay quienes piensan que "todos los jueces de la Corte tienen que actuar en todas las causas, y otros que creen que hay que sortearlo".

"Hoy hay tensión porque los temas políticos administrativos eligen la sala (porque la sala cambia de turno cada 15 días) y eso no está bien. Es una distorsión que hay que cambiar", opinó.

Hoy rige la Ley N° 4.969 de Composición de la Suprema Corte que establece en su artículo 3º que la Sala I del tribunal resolverá sobre las acciones procesal administrativa y de inconstitucionalidad que se interpusieran ante la Corte entre el 1 y el 15 de cada mes. En tanto que el artículo 4º fija que la Sala Segunda intervendrá en las mismas acciones que ingresen entre el 16 y el último día de cada mes.

Y sumó otro cambio que considera que debería efectuarse: el de pasar a las presidencias rotativas. "Creo que las presidencias tienen que ser rotativas porque lo más importante es tener una estrategia judicial como Corte y que al que le toque presidir la vaya impulsando", dijo.

La visita del juez Ricardo Lorenzetti a Mendoza

Adaro, uno de los organizadores del evento previsto del jueves en Maipú, donde fue anfitrión el intendente Matías Stevanato, explicó que la llegada de Ricardo Lorenzetti, cuestionado por Cristina Kirchner por sus visitas a Mauricio Macri mientras éste era presidente, se debió a su expertiz en derecho ambiental.

La charla forma parte de una serie de conferencias que el ministro de la Corte está realizando en todo el país, presentando su trabajo El último enemigo, que consiste en construir la agenda de la sustentabilidad y el medio ambiente.

"Hay un contexto político partidario sectorial de la visita de un miembro de la Corte a Mendoza pero en realidad no es una visita aislada, sino que se vienen haciendo en todo el país. Una de las organizaciones es el gremio federal que nos vinculó a nosotros para dar el soporte para la charla", explicó Adaro.

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El juez Ricardo Lorenzetti en Mendoza.

El juez Ricardo Lorenzetti en Mendoza.

En su libro, explica el juez, "Lorenzetti se refiere a la necesidad que tenemos como humanidad de reflexionar desde nuestra cotidaneidad hasta las políticas públicas sobre las acciones sustentables que tenemos que afrontar para contrarrestar el cambio climático".

La importancia de la Justicia es cada vez más relevante en estos temas, aunque, dice Adaro, "cumple un rol que que no tendría que tener si hubiese políticas públicas fuertes".

"Cuando se pasa la valla del diálogo, el último recurso es la Justicia para que se restrinja alguna medida con un amparo. Y eso habla de la desconfianza de la sociedad en los tres poderes del Estado", reconoce Adaro.

"Como la sociedad no confía en el Estado, prefiere que no se haga nada. No se discuten políticas reales ni se discute científicamente y se resuelve: 'ante la duda, no hagamos nada por las dudas nos contamine'. Esto surge cuando no hay diálogo político ni acciones estratégicas".

"Uno aspiraría a que una sociedad equilibrada, diversa con clase política que pueda tener estrategia lo resuelva pero si eso no existe, la Justicia toma un rol que termina siendo la única acción", lamentó el juez.

Dentro de este camino que parece no ser el ideal, sí ha habido mejoras: la aparición de las audiencias públicas. "Ahora ha habido una apertura, sobre todo en cuestiones ambiantales", dijo Adaro y lamentó que no se haya recurrido a ellas en el debate por la Ley 7.722.