Alfredo Cornejo quiere votar la reforma constitucional de Mendoza el miércoles 22 de abril. Será la penúltima sesión de Diputados porque despiden a la mitad del cuerpo una semana después. Para lograrlo, el plan va a debutar este mismo martes 14 y, por ahora, la única comisión que lo va a tratar en la Cámara Baja es la de Legislación y Asuntos Constitucionales.
Cornejo quiere votar la reforma constitucional el 22 y el PJ busca que la Corte lo frene antes
La reforma constitucional entra este martes en los planes de Cornejo. Los cambios que ya asoman y las cartas que jugarán los Félix
El designado para ir a presentarlo y exponer es el ministro de Gobierno, Natalio Mema, quien cerca de las 10 llegará a la Casa de las Leyes con las bases del proyecto. Cornejo lo estará siguiendo a la distancia: esta semana viaja al encuentro de la AmCham (Cámara de Comercio de Estados Unidos), en Buenos Aires.
El justicialismo tiene varias cartas bajo la manga y está a punto de sacar la principal: busca que la Corte los frene porque, según dicen entender, la medida de no innovar que se desprende de la presentación hecha en la Suprema Corte también involucra al propio proyecto de Cambia Mendoza. En calle Peltier no lo ven así, y cerca de los equipos técnicos del oficialismo, tampoco.
Hay que tener en cuenta que, por cambios en el Código Procesal Civil, que regula los conflictos de poderes, no hace falta una medida cautelar para que exista una medida de no innovar. Ninguna de las partes puede “modificar el estado de cosas” desde el mismo momento en que entró el pedido a la Corte. Es una cautelar tácita, digamos.
Para el Gobierno de la provincia, la Justicia no puede frenarlos porque el asunto se ciñe sólo a la Carta Orgánica de San Rafael, pero no a una enmienda constitucional. Veremos quién tiene razón, pero mientras tanto, los hermanos Félix no quieren que los convencionales se reúnan porque entienden que sería desobedecer el mandato de la Justicia. Lo que, según ellos, está a punto de hacer la UCR si se envía el proyecto.
Para el PJ, la pelea judicial debe frenar la reforma
Lo que sí está buscando el PJ es tratar de ir a una conciliación informal, según largan desde adentro. Puede haber una charla con el cornejismo en la que se pongan de acuerdo en los ejes clave: son varios los puntos en común ya que, esencialmente, hoy los dos quieren las autonomías municipales. Con matices, con diferentes limitaciones, pero en esencia lo mismo.
Uno de los elementos que van a buscar defender los justicialistas es que sí o sí se mantengan los convencionales que fueron votados. No sólo se basan en que la elección se hizo y la gente se manifestó, sino que citan una nota que le hicieron al fiscal de Estado esta semana. Fernando Simón dijo: “Hoy (habiendo ido a las urnas) es muy complejo parar el proceso”.
El oficialismo no está del todo en desacuerdo con sostenerlos. Hay dos posturas adentro. La otra, claro, quiere que queden en la nada esas elecciones y que una vez se haya vuelto a hacer todo, se voten constitucionales nuevos. Sería en 2028 (raro pero posible) o 2029.
La presentación de Mema en comisiones
¿Qué llevará Mema a la comisión de LAC el martes cuando esto debute? Básicamente los argumentos del procedimiento, cómo se trató en otras provincias -hay mucho material porque somos de las últimas tres “remolonas” que nunca lo hizo- y la jurisprudencia en torno a disputas sobre esto a lo largo del país.
Se van a cumplir dos semanas desde que estalló la tensión cuando Cornejo fue a San Rafael y avisó que iba a proponer estas modificaciones. Ese mismo día, la cúpula del Gobierno le avisó a muy pocos intendentes que lo iba a hacer, según supimos. Por lo menos dos o tres fueron advertidos horas antes. A algunos los llamó personalmente Cornejo y, en el caso de uno de los intendentes del Este, fue su equipo el que dio la luz de aviso sobre el sorpresivo proyecto.
A ciertos caciques les preguntó hasta si querían ir a San Rafael para presentarlo con él, pero al final lo escoltaban Mema, Andrés Lombardi y Hebe Casado. Habrá que ver, incluso, cuán de acuerdo están los caciques radicales y el aliado Esteban Allasino. Algunos están en contra de que no se puedan crear impuestos. Entienden que es injusto y no necesariamente serían cobros de mala fe. En el país ocurre, así que habrá que ver si el oficialismo puede sostener una postura que nos diferencie de otras comunas.
La discusión adentro del propio radicalismo
Como sea, el Ejecutivo está dispuesto a escuchar algunas modificaciones y ya lo hizo saber a los funcionarios de los intendentes que preguntaron. Por ejemplo, hay una propuesta de Flor Destéfanis -que tiene especialización en el tema porque de esto hizo su tesis de grado- y que apunta a que, en lugar de que la Legislatura vote por el sí o por el no a cada una de las 18 posibles autonomías municipales, solamente tenga que hacerse una ratificación.
Una policía de los límites: que ninguna autonomía se salga de lo legal, pero sin inmiscuirse en los contenidos. Hoy solo Neuquén, Chubut, Salta y Tucumán tienen control político sobre las cartas orgánicas de sus comunas. “Está bien. Es mucho menos violento”, admiten cerca de Casa de Gobierno.
En líneas generales no habrá grandes problemas con el proyecto en sí, más allá de que el Partido Justicialista ha dicho que algunos elementos del “corsé” que quiere imponer Cornejo son inconstitucionales. El problema sigue estando en cómo continúa el conflicto de la Suprema Corte contra los Félix.
En el Sur aseguran que hay confianza en que la Justicia les va a dar la razón. Como dijimos antes, tienen distintos argumentos: uno de los que presentarán se sintetiza en la “inconstitucionalidad por omisión”; es decir que la falta contra la Constitución no la habrían cometido ellos por avanzar sin el permiso de la provincia, sino la propia provincia, por no haber avanzado nunca con una obligación que le hace la CN del '94. Ese es uno de los dardos que no han sido contados. Hay otros que sí, como el hecho de que Lombardi y Casado, parte de la Junta Electoral, aprobaran la elección de convencionales en ese organismo y después, además, participaran con una lista del partido de Gobierno. “Eso nos convalida”, dicen los Félix.
Hay una curiosidad en torno a este proyecto y es que lo votará la conformación actual de la Cámara de Diputados, pero la que lo terminará de validar es la próxima -futura- conformación de la Cámara de Senadores.
¿Por qué? Porque esta semana va a comisiones, luego el 22 de abril buscarán tratarlo y darle media sanción, pero recién después de mayo podría pasar a la Cámara Alta, con lo cual no estamos hablando de estos senadores actuales, sino de los que provengan del recambio. Esos los votarán. Recambio, además, que hará más fácil obtener los dos tercios que se precisan.
Tienen los votos para hacerlo e incluso no queda claro si el peronismo está cerrado en un no. No lo han comunicado todavía. Es más, hay un dato llamativo que no se ha dicho, pero que ilustra por dónde pasa la cabeza de cada una de las fuerzas: la charla que casi anticipa las autonomías.
El principio de acuerdo entre las dos veredas que no fue
Hace un tiempo, dos años, hubo un principio de acuerdo entre las dos veredas. Por lo menos un inicio de charlas para que se pactara entre el radicalismo y los peronistas que esta enmienda saliera. Básicamente, lo que se proponía era que en 2024 Cornejo pudiese avanzar con su reforma parcial a la Constitución para incluir el equilibrio fiscal como mandato constitucional. Es algo que tienen Alemania, Suiza y, mucho más cerca, Chile (aunque los vecinos cerraron 2025 con 2,8% de déficit, así que no garantiza nada).
Una vez que el Gobierno obtuviera el aval para esa enmienda, el PJ iba a poder avanzar con otra en 2025, que era precisamente la de las autonomías municipales (hay que recordar que, enmiendas a la Constitución, solo se pueden hacer una por año, por eso la clave de la alternancia).
Esto se habló en altos despachos. “Primero aprobamos una y después aprobamos la otra”, era lo que más o menos alcanzó a estar sobre la mesa. Finalmente, no hubo acuerdo y todo terminó evaporándose antes de avanzar demasiado. Ahora, el Gobierno va a obtener, paradójicamente, primero la reforma que quería el peronismo.
La postura de Ulpiano y la nueva coparticipación
De cualquier manera, el PJ no es el único que tiene reparos. Algunos intendentes oficialistas también están hablando de que “no está bueno que no les hayan permitido crear impuestos”. Es otro de los asuntos que buscará tildar de inconstitucional el PJ.
Por su parte, ya hizo sus reclamos públicos Ulpiano Suarez, que dijo que no era correcto pasar por la Legislatura para definir cada una de las autonomías municipales, lo mismo que dice Flor Destéfanis.
El capitalino, de cualquier modo, fue un poco más allá y lo que propone es un sistema de coparticipación paralelo que funcione a la vez que la coparticipación, con el mecanismo que tiene actualmente, aunque solo con los excedentes. Es decir, por cada peso que la recaudación le gane a la inflación de un ejercicio al siguiente -siempre tomando impuestos coparticipables a los departamentos-, habría que repartirlo con sus nuevos criterios: 40% de acuerdo con la población, 30% por producto bruto interno (que se define directamente de acuerdo con cuánto de Ingresos Brutos pagan los privados en cada departamento), y 30% de acuerdo a datos de eficiencia, que hace algunos años, eran más complicados de rastrear, pero que ahora pueden revisarse directamente en la página del Ministerio de Hacienda.
Según supo UNO, en Capital ya pidieron un “modelo” de coparticipación 2028. Es decir, una proyección en torno a inflación y a posibles recaudaciones para ver cómo sería el primer impacto de su nuevo sistema dentro de dos años.
Todo esto lo arma el economista Rodrigo González, a quien ya hemos mencionado en estas columnas. Es uno de los líderes en los conjuntos con los que Suarez empieza a buscar armarse para la gobernación de la provincia. Él y el equipo de Hacienda de la municipalidad son los que diseñaron el proyecto que hace una semana empezó a publicar el mismo Suarez en los medios de comunicación.
Hay algo llamativo. Nadie del oficialismo salió a cruzarlo ni a decir que estaba en desacuerdo, aunque también puede ser porque no les haya hecho demasiado ruido. Por ahora, en 9 de Julio al 500 no han hablado con el justicialismo ni tampoco con el Gobierno sobre el tema, pero hay interés en armar una reunión con Víctor Fayad para tratar la idea.








